El campo se blinda contra el robo de aceituna en una campaña que facturará 342 millones euros

Un guardia civil examina aceituna robada en otra campaña.

La Guardia Civil ha iniciado un despliegue de sus equipos Roca, mientras las cooperativas apuestan por reforzarse con la seguridad privada

José Ramón Villalba
JOSÉ RAMÓN VILLALBAGranada

La campaña de la aceituna de esta temporada en la provincia de Granada, según la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), moverá en torno a los 342 millones de euros si finalmente se logran recolectar las 90.000 toneladas de aceite previstas o los 400.000 kilos de aceituna de donde se obtendrá el oro líquido.

La Guardia Civil, de momento, no ha registrado denuncias por robos aunque la campaña prácticamente acaba de comenzar. Los equipos Roca del instituto armado ya están desplegados en todas las comarcas de interior que integran la geografía granadina. «La experiencia de años anteriores nos dice que quienes se dedican al robo de aceituna eligen los puntos de compra donde se almacena la aceituna para robarla y por ello hay una vigilancia más estrecha sobre estos», apuntan desde la Guardia Civil.

Nicolás Chica, secretario provincial de UPA, asegura que cada vez hay más número de cooperativas y de agricultores que apuestan por la vigilancia privada para proteger, especialmente, esos puntos de recepción de aceituna. «Nosotros en Agroláchar hemos montado un sistema de seguridad con sensores y hemos contratado vigilancia privada para proteger las instalaciones durante esta campaña». El pasado año, esta cooperativa agrícola sufrió el robo de 11.700 kilos de aceituna que traducido en dinero serían 9.360 euros teniendo en cuenta un precio medio de 0,80 por kilo de aceituna, no de aceite que, según UPA, estaría en torno 3,8 euros.

El responsable en Granada de la compañía de vigilancia privada La Levantina, Rafael Pozo, asegura que su empresa prestará servicios en puntos de recepción de aceituna o naves donde se almacena la misma antes de ser molturada de las comarcas de Baza y Huéscar.

Los olivos se han convertido en esta campaña en nidos de dinero por la escasez de aceituna, un 15% menos respecto a la campaña pasada, y el elevado precio que se está pagando. «Hay mucho dinero en juego y hace falta la máxima seguridad posible», apunta Nicolás Chica.

No se pueden vigilar todas las extensiones de olivar, diseminadas por la geografía granadina. Pero sí se ha optado por otro tipo de medidas más efectivas. Las reuniones previas con agricultores y organizaciones efectuadas por la Guardia Civil, Junta de Andalucía y Subdelegación del Gobierno han servido para concienciar sobre la necesidad de denunciar cualquier tipo de robo y recomendar a los agricultores el uso del documento de acompañamiento donde se acredita el origen de la aceituna, el destino y el transporte de la misma. Facilita mucho la labor de vigilancia y es una forma de saber que esa aceituna tiene un dueño.

En la campaña de la aceituna, sólo en la zona del noroeste de la provincia, donde se incluyen las comarcas de Los Montes y parte del Poniente granadino, hay implicados más de 30.000 productores, que viven de este cultivo principalmente.

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