El 'Asador de Capileira' invierte más de 150.000 euros en la ampliación de su establecimiento

El 'Asador de Capileira' invierte más de 150.000 euros en la ampliación de su establecimiento
Rafael Vílchez

El dueño y chef de cocina de este famoso establecimiento turístico, José Luis Rosillo, aprendió los secretos de los fogones junto a Juan María Arzak y en varios locales de Ávila recomendados por el periodista y cronista del Barranco de Poqueira Rafael Gómez Montero

RAFAEL VÍLCHEZCAPILEIRA

Rica, muy rica y variada. La gastronomía de la Alpujarra es excelente. La tapa forma parte de la cultura alpujarreña, siendo uno de los principales reclamos gastronómicos. La Alpujarra posee los suficientes recursos históricos y culturales para impulsar atractivas propuestas turísticas alternativas al turismo de sol y playa. Algunas de las materias primas, como las carnes de cerdo, ternera, cabrito o cordero han configurado la oferta gastronómica. Con la variedad de productos que ofrece esta comarca, los restauradores elaboran sus cartas, utilizando como base de sus platos la cocina ancestral, bien aderezada con los ingredientes de modernidad, creatividad, experiencia e innovación.

En la Alpujarra existe una amplia variedad de establecimientos que realizan y ofrecen al viajero una genuina cocina heredada de platos que, generación tras generación, se han venido elaborando en los pueblos. Además, en los últimos lustros muchos profesionales de la restauración han llevado a cabo un fenómeno de actualización del recetario y la creación de nuevos platos.

José Luis Rosillo Jiménez sabe mucho de fogones. Este experto en ricos platos, desde hace años regenta el célebre restaurante 'El Asador' de Capileira. Su gastronomía está basada en productos naturales y de gran calidad, combinando recetas populares con propuestas innovadoras que ofrecen sabores y sensaciones realmente sorprendentes al paladar. Eso ha hecho que 'El Asador' se convierta en uno de los principales referentes de la cocina alpujarreña. El entrañable y formidable José Luis Rosillo, nacido en su querido pueblo de Lanjarón, ha invertido más de 150.000 euros en ampliación y mejora de su establecimiento turístico.

La nobleza de los alimentos de 'El Asador', junto con el ingenio y la profesionalidad de José Luis, han hecho una cocina sabrosa e imaginativa, compuesta por maravillosos platos que son el resultado del buen hacer de las cocinas del Barranco de Poqueira, que a lo largo de los siglos supieron sublimar unos alimentos recatados y modestos para elaborar una cultura culinaria sólida, repleta de guisos excelentes.

José Luis aprendió a cocinar los asados como se hacen en Ávila y Segovia, gracias al recordado periodista, poeta, escritor, locutor y cronista del Barranco de Poqueira, Rafael Gómez Montero. Rafael lo llevó a su tierra de Ávila para que aprendiera a cocinar otros productos en 'La Muralla', en 'El Rastro', etcétera. También aprendió mucho junto al famoso Juan Maria Arzak.

Uno de sus postres lo bautizó José Luis con el nombre de 'La abuela mama María', en honor a su abuela materna. «Este postre lo hacía mi abuela Maria y se compone de bizcocho calado de ron-miel, chocolate a la taza casero y una crema de natillas. Además, contamos con postres únicos, de la casa. También, entre la variada carta tenemos lomo en manteca, plato alpujarreño, migas y nuestra gran especialidad de asados tipo Castilla, etcétera».

José Luis con doce años comenzó a trabajar de ayudante de cocina en la 'Piscina Castillo' de Lanjarón. «Después, ingresé en la Escuela de Hostelería, luego me fui a trabajar a los fogones del restaurante de Paco López (Capileira). Después estuve en la Villa Turística de Bubión y en el Alcazaba de Busquistar. Hace años me puse por mi cuenta en Capileira, en el pueblo de mi mujer y no puedo quejarme, el negocio como marcha estupendamente lo he tenido que ampliar para poder atender a mis clientes», terminó diciendo.

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