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Las fiestas de Las Barreras y su sorprendente origen

  • Este año han sido las mayordomas de los festejos, que han durado tres días, Almudena Ortega, de diez años de edad, y su madre Isabel Antequera

La aldea de Las Barreras, perteneciente al municipio de Órgiva, ha celebrado durante tres días sus fiestas patronales en honor a la Virgen de la Fe. Estas fiestas tienen su origen, según la tradición, en la aparición de la imagen de la Virgen en la cavidad de la ‘Peña de la Olla de Marcos’. Como cada año hubo la coronación de la reina y damas de honor de las fiestas, degustaciones de paella y migas con sardinas asadas, concierto a cargo de la banda de música de Órgiva (compuesta por 40 músicos y dirigida por Jesús Marfil quien también se encarga de enseñar a 50 alumnos para contar con cantera), concurso de rentoy, fuegos artificiales, misa y procesión, cucañas, baile con el grupo ‘Aires Nuevos’ y entrega de premios.

La santa misa fue oficiada por Manuel Vílchez, nacido en Dúrcal hace 82 años y establecido desde hace poco en Órgiva. Los fuegos artificiales corrieron a cargo de la pirotecnia de Órgiva de los hermanos Victoriano y Jesús Ortega Soria. El concurso de rentoy y la degustación se ha celebrado en la pintoresca y envolvente ‘Taberna de Paco’, situada junto a la carretera frente al famoso secadero de ‘Jamones Rosillo’.

Las tres hermanas de Las Barreras: Ángeles, Isabel y María Orellana, como suele ocurrir cada año, acompañadas de otras mujeres y hombres, se encargaron también de procesionar la imagen de la Virgen de la Fe por los alrededores de la ermita y por la carretera Órgiva-Lanjarón, desde ‘La Revuelta de las Penicas’ hasta el paraje de ‘Buenavista’. Es la procesión más larga que se realiza en la Alpujarra porque todo el recorrido ocupa una distancia que ronda los cuatro kilómetros. Esta aldea ha perdido hace poco a una mujer muy buena, trabajadora y devota de la Virgen de la Fe siempre dispuesta a colaborar en las fiestas, llamada María Gallardo y propietaria de la ‘Venta María’ situada junto a la carretera en el paraje de ‘Benizalte Alto’. También, y entre otros, esta zona ha perdido a otro ser muy bueno y trabajador llamado José Rosillo.

La actual ermita de la Virgen de la Fe de Las Barreras fue construida en 1955 gracias a la iniciativa de Miguel Orellana y Francisco Lozano. El párroco de Órgiva, Juan Camacho, y los vecinos de esta pedanía ayudaron al maestro albañil, Manuel García, a levantarla gratuitamente. En Las Barreras existe otra imagen de la Virgen de la Fe muy antigua en un estuche de madera provisto de cristal. La hornacina va rotando de casa en casa cada 24 horas. Antes de que se construyera la actual ermita en Las Barreras la pequeña imagen de la hornacina se veneró en una ermita situada también en Las Barreras en una finca ubicada en la ‘Peña de la Olla de Marcos’, propiedad de la familia Rosillo.

La imagen de la Virgen de la Fe que se procesiona y que permanece en la espaciosa ermita de Las Barreras, fue adquirida por 30 mujeres en 1928 y costó 840 pesetas de las de antes. En un principio la imagen fue venerada en la vivienda de una buena mujer, Eulogia, hasta que se construyó la ermita. La procesión partía en un principio desde la morada de Eulogia el último domingo del mes de mayo. Cuando se inauguró la ermita amenizaron la velada un estupendo y muy solicitado conjunto del municipio alpujarreño de Cañar.

Cuenta la leyenda que la Virgen se le apareció a un hombre en una finca, en la cavidad de una peña que está siempre adornada con flores anónimas. Cuando aquel hombre dijo lo que le había pasado, unos le creyeron y otros no. Él decía que el milagro era cierto y que había que tener fe en él. Y por eso la imagen que compraron e introdujeron en la ermita que se construyó muy cerca de la peña milagrosa, se le llamó la Virgen de la Fe. De aquella ermita solo quedan los cimientos. A muchas personas de la zona y de otros lugares les encantarían que se pusiera en valor.

Un vecino de Las Barreras, el entrañable, generoso y admirable Miguel Orellana, de 82 años de edad, ha trabajado en su bendita tierra de alfarero, como sus ancestros. Pues bien. Miguel y su familia son una institución en Las Barreras y siempre están dispuestos a colaborar en los actos festivos y culturales. Miguel, acompañado de una de sus nietas, Cristina, y de una de sus biznietas, Ángela, dijo que “mientras el Santísimo Cristo de la Expiración de Órgiva y la Virgen de la Fe me den salud seguiré participando en los actos festivos y promocionando mi tierra de Las Barreras, tal y como lo hacen también mis descendientes”.