Ideal

Una tahona como las de antes

Francisco Castillo, hijo y nieto de mujeres panaderas de Capileira que desde hace años defiende el 'El horno de Luisa'.
Francisco Castillo, hijo y nieto de mujeres panaderas de Capileira que desde hace años defiende el 'El horno de Luisa'. / Rafael Vílchez
  • En ‘El horno de Luisa’ de Capileira prima ante todo la calidad y el buen hacer en un horno moruno alimentado con leña

El transito de clientes y el característico olor nos delata la existencia de una tahona. En la localidad alpujarreña de Capileira existen dos panaderías con mucha solera. Una de ellas se llama ‘El horno de Luisa’ y desde hace 21 años la defiende Francisco Castillo Vázquez, hijo y nieto de las célebres panaderas Luisa y Josefa, respectivamente. En un principio el horno moruno, que perteneció hace muchos años a un primo de Josefa, estaba situado en la ‘Calle Horno’, junto a un típico tinao, y desde hace casi diez años se encuentra ubicado en otro lugar, en la entrada del pueblo.

Francisco Castillo mantiene las recetas tradicionales de su abuela y su madre en cada uno de sus productos utilizando solo materias primas, frescas y de primera calidad con las técnicas primitivas de preservación. Este maestro panadero se esfuerza todos los días por servir un producto sano, casero y natural para todo tipo de clientes. El horno de ladrillo de este capilurrio es alimentado con leña de almendro y olivo y cáscaras de almendra. La cocción, el agua y la calidad de la harina de trigo sin ningún aditivo tienen mucho que ver para elaborar buenas y duraderas hogazas, bollos, roscas y otros productos.

Francisco comienza a trabajar todos los días en su horno a las seis y media de la mañana y a las nueve empieza a sacar el pan tierno y crujiente. Todos los artículos que fabrica de forma artesanal los vende en su tahona. En esta panadería se pueden adquirir panes, roscas y hogazas grandes y chicas, barras normales e integrales, bollos de aceite, tortas de lata y de ‘San Antón’ con cabello de ángel y almendras, magdalenas, roscos fritos, de vino y anís, almendrados, soplillos, pestiños… De los dulces se encarga la esposa de Francisco, nacida en Pampaneira, María del Carmen Martín.

Francisco Castillo se ha criado casi siempre entre leña, harina, artesas, hogazas, panes… Al mes y medio de fallecer su padre nació él y al igual que sus hermanos José Antonio ‘El carpintero’ y Juani ayudaron a su progenitora a sacar la casa y la tahona adelante. Francisco hizo el Bachillerato en la Universidad Laboral de Sevilla y paraba en la casa de un primo suyo. Cuando regresaba en verano y en los ‘puentes’ a su pueblo arrimaba el hombro para ayudar a su madre. Después se quedó él al frente de la tahona familiar y su madre puso una tienda de comestibles. Por ‘El horno de Luisa’ han pasado Felipe González, José María Aznar, José Ortuño, José Borrer, Enrique Morente, Mario Maya, Rafael Gómez Montero, Sebastián Pérez Linares, Antonio Gallego Morell, Tico Medina, Andrés Segovia, Francisco Martinmorales, Víctor Erice, entre otros.