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Dejan en libertad a un detenido por homicidio tras pasar casi seis años fugado en Marruecos

Punto kilométrico 222 de la A-92 en Láchar donde apareció el cadáver de Abdelaziz en la zona de campo, a la derecha.
Punto kilométrico 222 de la A-92 en Láchar donde apareció el cadáver de Abdelaziz en la zona de campo, a la derecha. / GOOGLE STREET
  • El juez de Hospitalet no vio riesgo de fuga para este hombre, acusado de matar a un hombre cuyo cadáver apareció cerca de la A-92 en Láchar el 10 de enero de 2011

El cadáver de Abdelaziz Bel Had fue encontrado en el término municipal de Láchar el 10 de enero de 2011, concretamente en el kilómetro 222 de la A-92 en dirección Málaga. Tres puñaladas, una mortal en la femoral, otra en las manos, señal de que trató de defenderse de su agresor, y otra tercera pusieron punto y final a una vida de 42 años repleta de encuentros y desencuentros con la ley. El cuerpo sin vida de este marroquí, con residencia en Ceuta donde vive su familia en estos momentos, fue hallado por la noche y llevaba en la cuneta de la carretera varios días.

Aquel hallazgo del cadáver pasó sin pena ni gloria en esta provincia porque no lo investigaron las fuerzas y cuerpos de seguridad de Granada por la sencilla razón de que el fallecido y el asesino formaban parte de una investigación policial desarrollada desde la comisaría general de la Policía Judicial de la Policía Nacional de Madrid.

¿Quién lo mató? Los investigadores, según fuentes consultadas por este periódico en el Ministerio del Interior y personas próximas a esta causa en Cataluña, tenían plenamente identificado al presunto autor de los hechos, un varón de nacionalidad marroquí que en la actualidad tiene 37 años. Desde la muerte de Abdelaziz en Láchar, desapareció de la geografía española y supuestamente estuvo refugiado en Marruecos. Llegó a tener hasta cinco identidades distintas y la semana pasada la Policía Nacional supo que se encontraba en Hospitalet (Barcelona).

Una pareja de Mossos d'Esquadra en colaboración con la información suministrada por la Policía Nacional logró detenerlo el pasado viernes en la citada localidad barcelonesa. Dio una identidad falsa, pero la imagen y sus huellas lo delataron. El sábado por la tarde pasó a disposición del juzgado de guardia de Hospitalet, en concreto Instrucción 5, y allí quedó en libertad con cargos porque el juez no vio riesgo de fuga. Las medidas cautelares que le impuso fueron entregar el pasaporte español al día siguiente domingo y presentarse a firmar en el juzgado todos los viernes. De momento, según ha podido saber este periódico por fuentes judiciales consultadas en Cataluña, el domingo no se presentó para entregar el pasaporte. No sólo eso. Este individuo había estado con anterioridad en prisión por delitos graves y tiene un currículo delictivo de campeonato.

El juez consideró que no había riesgo de fuga porque el propio acusado había solicitado en dos ocasiones al Juzgado de Instrucción 1 de Santa Fe, quien puso en busca y captura a este individuo en 2011, prestar declaración por el homicidio a cambio de no ingresar en prisión mientras no se celebrara el juicio. El juzgado santaferino, con el mejor criterio posible, no le hizo caso a este individuo. No fue él quien se presentó en el juzgado de Santa Fe para hablar con el juez instructor, optó por mandar a sus abogados.

Este individuo era perseguido en 2011 por la Policía Nacional porque había indicios muy potentes de su vinculación con una red de narcotraficantes dedicados a la introducción de importantes cantidades de hachís en España, según han confirmado a este periódico fuentes consultadas en Interior.

De hecho, la muerte del finado se relacionó en su día con un posible ajuste de cuentas por alguna deuda vinculada por el narcotráfico. Lo mataron a sangre fría con arma blanca y lo dejaron abandonado en una cuneta, seguramente no el mismo día del hallazgo del cadáver sino en días anteriores.

La investigación policial se frenó en seco tras la desaparición de este individuo de la geografía española y el pasado mes de setiembre se volvió a activar tras tener conocimiento de que se encontraba en España, concretamente en Hospitalet. El pasado viernes debía haberse cerrado o casi cerrado un homicidio cometido en el año 2011 y cuya víctima apareció en la cuneta de la A-92 en Láchar. Ahora, visto lo visto el pasado domingo que no acudió a entregar su pasaporte, todo apunta a que habrá que esperar para volver a saber cuál es su paradero. Mientras tanto, el asesinado descansa en un cementerio ceutí.