Los agentes de Medio Ambiente miran con lupa el desarrollo de la actividad de las canteras. O más exactamente, miran con GPS. Esta consejería de la Junta tiene encomendada la labor de «la observación, control y vigilancia de las explotaciones a cielo abierto». Por ello, sus agentes hacen un seguimiento pormenorizado del cumplimiento de las labores de estas empresas.
La Consejería de Medio Ambiente lo dice de esta manera: «Para asegurar el correcto funcionamiento de este tipo de explotaciones, los agentes de Medio Ambiente que tienen encomendada la labor de seguimiento de las canteras cuentan con sistemas de posicionamiento global (GPS) con un margen de error centimétrico, así como otros sistemas de información geográfica que aseguran la correcta vigilancia y control de las actividades para que los trabajos se desarrollen tal y como están proyectados y aprobados por la administración andaluza».
Por lo que respecta a la provincia de Granada, Medio Ambiente cuenta con una unidad móvil formada por catorce agentes que se encargan de esta clase de trabajo de vigilancia y control de extracciones.
Dos clases
La Consejería de Medio Ambiente distingue entre dos tipos de explotaciones. Por un lado, señala a las que estaban ya operativas antes de la ley 7/94, llamada Ley de Protección Ambiental. En este grupo, los agentes de Medio Ambiente tienen la misión de hacer el seguimiento de los proyectos de restauración de las canteras al aire libre.
Por otro lado se encuentran las que han comenzado su actividad después de la entrada en vigor de la citada ley. Este grupo está obligado a ser sometido a evaluación de impacto ambiental por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta.
Pues bien, en este paquete de explotaciones los citados agentes de Medio Ambiente se encargan de controlar cómo se desarrolla el trabajo en los frentes de la explotación, que obligatoriamente deben haber sido antes permitidos por la Consejería de Innovación y Ciencia de la Junta de Andalucía.