Detrás de una noche de excesos siempre hay un día de resaca. San Juan dejó ayer en la Costa miles de buenos recuerdos en la cabeza de los que disfrutaron de la fiesta y miles de kilos de basura sobre la arena. Las playas amanecieron hasta arriba de botellas, bolsas, mochilas, sillas y hasta dentaduras postizas. Los encargados de limpiar toda la porquería tienen para escribir un libro de curiosidades.
En Motril, a lo largo de todas sus playas, la empresa de limpieza Limdeco, recogió 120.000 kilos de basura. Y eso que tan sólo pudo dejar 'perfecta' la zona de baño (unos veinte metros desde el mar) ya que la gente o no se había retirado o amenazaba con acampar otra vez.
«Hemos pasado las máquinas con cuidado. Nunca se sabe dónde se puede quedar dormida la gente». Sergio Molina, gerente de Limdeco, apunta que ayer se triplicó el personal de limpieza para recoger esos más de cien mil kilos de porquería. Con la maquinaria y sobre todo a mano, cerca de una treintena de trabajadores fueron recogiendo la mugre y apagando las hogueras que todavía estaban encendidas por la mañana temprano.
Aunque no se manejaban ayer aún datos de destrozos en la playa, otros años han sido un clásico de San Juan. La gente, en otras ocasiones, no ha tenido reparo en utilizar como leña las pasarelas de madera que hacen accesibles las playas.
Muchas borracheras
Las borracheras fueron el mal más común de la pasada noche de sábado. Según informó el sistema de emergencias 112, se atendieron intoxicaciones etílicas en la Rambla de las Hileras de Castell de Ferro, dos en la playa del Tesorillo y otra en Velilla.
En Motril, fueron cuatro los comas etílicos que recibieron asistencia de Protección Civil y que fueron trasladados al Hospital Santa Ana. Además, los servicios sanitarios atendieron a numerosas personas que presentaban síntomas de embriaguez por toda la Costa. La Policía Local de Motril no paró de trabajar ni un segundo en una de las noches más ajetreadas del año. Hubo dos accidentes de tráfico, uno en el Puente Toledano y otro en la Rambla de las Brujas y también un par de peleas, una en el Paseo del Pájaro y otra en Torrenueva en la que los integrantes de la riña portaban navajas, según fuentes policiales. Siguiendo el rosario de incidencias también se ha hecho recuento de las quemaduras, que suelen ser habituales en la noche de las hogueras. Protección Civil de Motril, atendió quemaduras leves, cortes y los daños provocados por astillas.
Una niña perdida
En la playa del Peñón de Salobreña, una persona sufrió quemaduras en un pie y también padecieron este mismo daño más gente en Almuñécar. Entre estos pequeños incidentes que no llegaron a enturbiar la noche porque no hay que lamentar daños mayores, la Policía Local de Motril tuvo que ayudar a una niña perdida en la playa y Protección Civil calmar a una persona que había sufrido un ataque de ansiedad. Las playas de Almuñécar amanecieron ayer atiborradas de gente tumbada al sol, al lado de porquería o de bolsas ya llenas de basura. Poco importaba para aquellos que seguían bebiendo por la mañana o para los que se quedaron dormidos al lado del fuego.
De vuelta a casa, ni los conos ayudaron a que las tradicionales retenciones no fuesen tan duras. Los semáforos de Torrenueva volvieron a formar sus colas kilométricas. La N-323 y la N-340 volvieron a sucumbir ante el éxodo de granadinos que emprendieron el camino de vuelta a la capital a última hora de la tarde.