Los expertos sabían que estaban ahí debajo, en la antigua Paterna romana y que sólo era cuestión de tiempo que salieran a la luz. De tiempo... y de obras, como las de la primera promoción de viviendas sociales de Torrenueva, que ha quedado paralizada por la aparición de un nutrido yacimiento arqueológico romano y no fenicio, como precisó en primer lugar el Ayuntamiento. La delegación de Cultura de la Junta de Andalucía envió ayer mismo a sus técnicos, después de que la obra quedara paralizada cautelarmente por el Ayuntamiento, para examinar el valor del yacimiento.
Y ha debido parecerle importante su conservación ya que ha decretado la excavación total del yacimiento. Una medida que, en principio, tendrá que asumir la misma empresa promotora de las viviendas, que además de ver paralizadas las obras -algo con lo que no contaba- tendrá que contratar a un equipo de expertos arqueólogos para que asuman la excavación... y con esto sí que no contaba.
Según explicó el profesor de Historia y experto en arqueología de la época romana José María Pérez Hens, el yacimiento es prolífico en cuanto a restos y aunque «no hemos observado ninguna pieza espectacular si hay muchos envases que nos sirven para datar el yacimiento». Concretamente el experto lo ha datado entre los Siglos I y II d. C. aunque posiblemente podría haber también restos del Siglo III. «El yacimiento pertenece a un grupo de ocho localizados en el Bajo Guadalfeo», explicó el profesor. «Más del 90% de las piezas son ánforas aunque también se hacían ladrillos y tejas», apuntó. Concretamente, en el informe elaborado se considera que los materiales hallados «constituyen los restos del testar o vertedero de un taller alfarero (figlina) que seguramente producía grandes cantidades de envases para las importantes factorías de salazón de la antigua Sexi (Almuñécar) que exigían gran demanda de estos contenedores». «Tampoco descartan la posibilidad de la elaboración de salazones en la propia Paterna romana (Maraute, Torrenueva)», añadió.