El tiempo -el atmosférico y el físico- ha acabado por dar la razón a los vecinos de la minúscula localidad costera de Melicena que se oponen a la construcción de apartamentos en una parcela situada a orillas del Mediterráneo. En realidad, el solar está encima del Mediterráneo, ya que es terreno ganado al mar. De ahí que los lugareños -Melicena, que pertenece al municipio de Sorvilán, tiene poco más de 200 habitantes- alertaran en varias ocasiones del riesgo de edificar viviendas en un suelo tan mudable como poco seguro.
Cuarenta toneladas
La historia -remota y reciente- les ha enseñado que, cuando hay temporal, las mareas tienden a reclamar lo que es suyo. Hace unos días, las recias lluvias de la primavera demostraron que los temores de los vecinos estaban justificados. Los intensos aguaceros causaron una riada que convirtió en un lodazal la parcela de la discordia y sepultó una máquina excavadora de cuarenta toneladas.
¿Qué habría ocurrido si la urbanización hubiese estado hecha? Es la pregunta que se hacen las gentes de Melicena, aunque la respuesta la imaginan.
A pesar de lo sucedido, IDEAL ha constatado que la comercialización de los futuros apartamentos no se ha detenido.
Nuevo gobierno local
En los últimos meses, dos asociaciones ciudadanas y otra ecologista, cinco residentes particulares y dos partidos políticos han presentado alegaciones contra el plan que prevé la construcción de las viviendas de recreo, en una parcela incrustada, en una parte nada desdeñable, en el inviolable dominio público marítimo terrestre. El terreno tiene unos cinco mil metros cuadrados de superficie y alrededor del 50% es intocable.
El Boletín Oficial de la Provincia del pasado 27 de octubre incluyó un edicto del Ayuntamiento de Sorvilán de que daba cuenta de la aprobación inicial de la «construcción de un edificio de viviendas, locales comerciales y plazas de garaje» en la parcela ganada al mar.
El consistorio del que depende Melicena estaba gobernado por el PP, pero el PSOE ha dado la vuelta a la situación en las recientes elecciones municipales: los socialistas se han impuesto por mayoría absoluta, lo cual puede implicar cambios en todo este embrollo.
De todas formas, los vecinos también han acudido en busca de información al Servicio Provincial de Costas de Granada, organismo gubernamental dependiente del Ministerio de Medio Ambiente. Costas ha advertido de que vigilará para que «no se invada el dominio público marítimo terrestre» ni la servidumbre de paso.
Lo que los opositores al proyecto sostienen es que la ley no permite alicatar la parcela. En ese sentido, han solicitado que se proteja el «carácter público» de la parcela, «manteniéndolo a salvo de las presiones urbanísticas»,
Expropiación
De otro lado, se da la circunstancia de que Medio Ambiente incluyó el año pasado el solar de la polémica en la lista de parajes susceptibles de ser expropiados para librarlos del ladrillo. Sin embargo, y a pesar del tiempo transcurrido, no existe constancia de que el Gobierno haya dado el paso, pero tampoco parece que haya desistido.
Para los vecinos, lo ideal sería que Medio Ambiente se decidiera a adquirir el suelo de una vez.
carlosmoran@ideal.es