El agua es el producto más limpio para calmar la sed. Evite los refrescos, ya que producen efectos secundarios (aumentan calorías ).
Si no le gusta, cubra su necesidad de líquidos a través de zumos de frutas, caldos, infusiones y tisanas o mediante la ingesta de verduras, legumbres y hortalizas.
Revise siempre la etiqueta de las botellas. En ella encontrará la composición de cada marca para elegir la que más le convenga.
Si tiene problemas de salud, consulte con un especialista cuál resulta más recomendable en su caso.
Beba líquido durante los viajes aéreos, ya que se pierde agua.
Aumente el consumo de agua en dietas ricas en proteínas.
Utilice agua de baja mineralización para los biberones.
En establecimientos hosteleros, exija la botella precintada.
La temperatura perfecta para tomar el agua mineral oscila entre los 18 y 22º. Beberla muy fría ralentiza la digestión y puede modificar sus compuestos naturales.
No sirva el agua mineral con hielo, ya que podría alterar sus propiedades.
Conserve el producto en lugar limpio, seco, fresco y aireado. Protéjalo de la luz.