La nueva Ley Reguladora de la Subcontratación, que entrará en vigor en abril próximo, va a suponer todo un revulsivo para el sector de la construcción. Tanto en obra vertical como en las de carácter público. Así lo consideraban ayer distintos expertos en la materia. También el presidente de la Asociación Provincial de Constructores y Promotores de Edificios de Granada, José Manuel Hidalgo, quien dijo que esta normativa ha de tener una incidencia directa en la merma de los índices de siniestralidad laboral ahora existentes.
«Lo que esperamos de esta ley son resultados muy positivos en materia de seguridad laboral», señaló Hidalgo para acto seguido matizar que la misma exige que las empresas a subcontratar por la principal «han de tener unos medios, una organización, unos equipos técnicos que hacen imposible que proliferen las firmas que se dedican exclusivamente a proporcionar mano de obra».
Hidalgo hizo estas declaraciones en los prolegómenos de la jornada sobre la Ley Reguladora de la Subcontratación que llevó a cabo conjuntamente Fadeco-Promotores y la Asociación Provincial de Constructores y Promotores de Edificios, a la que asistió más de medio centenar de empresarios del sector de toda la provincia. Un encuentro en que desde el ámbito de la Inspección de Trabajo y del Derecho se analizó pormenorizadamente el articulado de la ley y las implicaciones para los profesionales del sector de la construcción.
Objetivos
Y para garantizar las condiciones de seguridad de los trabajadores de la construcción, la nueva normativa contempla tres medidas distintas y complementarias: cumplimiento de condiciones objetivas a la hora de subcontratar una obra, exigencia de calidad o solvencia a las empresas que actúen en el sector y control documental de los agentes intervinientes y de sus trabajadores.
Precisamente sobre estos aspectos incidieron los participantes en la jornada de ayer. Y a ellos se refirió igualmente Hidalgo, al señalar que lo que va a ocurrir es una «mayor profesionalización» del sector. «Hoy día hay mucha gente que no está preparada, por lo que la ley pone punto final a esta situación», señaló el responsable empresarial.
En cualquier caso, Hidalgo precisó que la subcontratación no se da en exceso en la construcción de edificios, donde son empresas especializadas las que ejecutan determinadas partes de la obra sin que haya un encadenamiento de unas con otras. «Este hecho tiene mayor relevancia en la obra pública, donde el trabajo de una empresa se pasa a otras de menor tamaño en una sucesión de actividad que no sólo incrementa los riesgos sino que disminuye los márgenes de beneficio hasta el punto que los últimos eslabones de la cadena cuentan con márgenes de ganancia.
Ponentes
Fernando Bertrán, abogado del Estado, desmenuzó la nueva normativa artículo por artículo y resaltó la mejora que conlleva en la prevención de riesgos. Entre otras cuestiones, subrayó el hecho de que entre los requisitos que fija la ley y a los que había aludido Hidalgo, se encuentra el que las empresas contratistas y subcontratistas han de estar inscritas en el Registro de Empresas Acreditadas. Éste dependerá de la autoridad laboral de cada comunidad donde tengan su domicilio social.
Jesús Jiménez, jefe de la Inspección de Trabajo de Granada, señaló por su parte que las sanciones que contempla la normativa pueden llegar a los 90.151 euros en las más graves en materia de relaciones laborales, empleo y Seguridad Social y hasta 601.000 en prevención de riesgos laborales. También mencionó el que el Ministerio de Trabajo haya planificado ya un 50% de las inspecciones a realizar en este año o el hecho de que la ocupación en el sector haya crecido 12 puntos y cinco el nivel de siniestralidad.
miguelallende@ideal.es