Los concejales de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de la capital, han denunciado el daño que, a su juicio, se ha hecho a los ejemplares de árboles que se encuentran en el interior de los jardines históricos del Salón, al no colocarles protección alguna cuando se iniciaron las obras de recuperación de los jardines, y por excavar zanjas demasiado cerca de los troncos y las raíces.
El grupo municipal ha exigido al alcalde de la ciudad que el Servicio de Parques y Jardines elabore un informe sobre la adecuación de las obras del Paseo del Salón tras la intervención que se desarrolla en estos momentos en los jardines, donde según la formación de izquierdas no se están respetando las ordenanzas municipales sobre la protección del arbolado y las especies vegetales del lugar. «Los responsables de Parques y Jardines deberían estar supervisando esta intervención porque Granada no puede permitirse perder ni un árbol más» señaló la portavoz de IU, Lola Ruiz, quien pidió respeto para las ordenanzas que «deben aplicarse, con más rigor si cabe, cuando se actúa en zonas históricas como el Salón», señaló.
Estas declaraciones se realizan tras visitar las obras, donde ha podido comprobar el poco celo en el cumplimiento de las ordenanzas municipales sobre la protección de arbolado al observar zanjas casi pegadas a los troncos y que dejan las raíces al descubierto. «Las prisas del alcalde por terminar las obras antes de las elecciones municipales van a afectar muy negativamente a varios ejemplares que no saben nada del ritmo que quiere imprimir Torres Hurtado a unos trabajos que se desarrollan en unos jardines catalogados dentro del Plan Centro», explicó la edil de IU.
Tras mostrar a los medios de comunicación distintas fotografías tomadas en la misma obra, Lola Ruiz destacó que «no hay ni un solo árbol protegido en todo el entorno de los jardincillos y sus troncos se quedan al borde de las zanjas cuando estas tendrían que haberse retirado en un contorno no inferior a cinco veces la dimensión de su tronco», señaló la portavoz.
Por su parte el Ayuntamiento asegura que no se ha tocado ni un sólo árbol y que las zanjas se encuentran a distancias prudenciales de los árboles, incluso de los que ya estaban secos y no se han querido talar para respetar la totalidad de la plantación.