Gracia Maroto establece en las conclusiones de su trabajo que hoy ya no es admisible la idea de que es la naturaleza la que marca las diferencias de roles entre madres y padres. «Es necesario romper algunos principios asumidos socialmente. No se puede entender aún hoy que los roles desiguales que asumen madres y padres respondan a una ley natural. El reparto de roles responde más a una construcción cultural y social», sentencia.
La autora también hace mención expresa al sistema sanitario. Los padres entrevistados quieren dejar de ser meros acompañantes de sus parejas cuando van con el hijo al pediatra, exigen que las explicaciones del médico sean también para ellos, «ya que también se consideran protagonistas el evento». Uno de los padres lo dijo así: «No quiero que ocurra en los servicios sanitarios como en las bodas, en las que sólo existe la novia». Otra de las reivindicaciones es la de que haya clases de orientación prenatal para ellos, y no sólo las dirigidas a las madres. A juicio de Gracia Maroto, el sistema sanitario debe asumir el reto de acercar a los varones al cuidado de los hijos. En suma, dice, los servicios sanitarios «deben ser agentes de cambio».