Lunes, 8 de enero de 2007
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GRANADA
Semáforos con muchas luces
La Gran Vía de Granada es la primera calle de una ciudad de Europa que dispone de estas señales luminosas de diseño y que incorporan un nuevo sistema llamado' luces de LEDS'
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GRANADA es una de las ciudades con la más avanzada tecnología de tráfico de Europa», afirma Miguel Ángel Ruiz, director general de Acisa, la empresa autora, entre otras cosas, de los semáforos de diseño de la flamante y remodelada Gran Vía. «Es la primera ciudad de España en la que se instalan estos semáforos», comenta el responsable de estas señales luminosas, que acompañan y se complementan con la estética posmoderna que luce la céntrica avenida granadina.

Un equipo formado por más de treinta ingenieros es el que ha ideado este semáforo de diseño que incorpora las últimas tecnologías. «Los sistemas tradicionales debían disponer de una visera a las luces, para evitar que el sol las inutilizara y las lámparas debían cambiarse frecuentemente y ocupaban un gran espacio debido a que las utilizadas eran de incandescencia», comenta el responsable de esta empresa andaluza de tecnología. «Es un diseño más moderno, estrecho y mucho más práctico, que está fabricado en un material policarbonado, que tiene una duración de más de cincuenta años, y pesa muy poco», añade el director general de Acisa.

La gran innovación que presentan estos semáforos de Gran Vía son las luces del tipo LEDs, lo que supone una importante disminución del consumo energético. «Las lámparas se cambian cada diez años frente al año de vida de las incandescentes», apunta Miguel Ángel Ruiz. Además, la luz es más fácilmente reconocible y mejor, porque los semáforos con lámparas convencionales deben filtrar la luz a través de unos cristales de colores, pero las LEDs pueden proporcionar luz completamente monocromática, es decir, estrictamente en el rango de longitudes necesarios para cada uno de los colores del semáforo.

Este sistema novedoso de iluminación evita el llamado 'efecto fantasma'. Los viejos semáforos, al reflejar la luz ambientas daban la impresión de que estaban encendidos, lo que provocaba reacciones de incertidumbre en conductores y peatones. Los LEDs, al no requerir elementos refractores, no provocan el pernicioso efecto.

En esto de la tecnología se tienen en cuenta todos los factores, que alcanzan en este caso a la resistencia mecánica de los nuevos semáforos de la avenida granadina, porque poseen una mayor robustez ante factores ambientales que afectan habitualmente a las instalaciones semafóricas, como las vibraciones y sacudidas.

Estas singulares señales suponen un ahorro para las arcas públicas, debido a su bajo costo de nacimiento. A la larga vida del sistema de iluminación se le une un menor desgaste de los componentes eléctricos y electrónicos al tener que soportar menos potencia.

Ahorro

Elementos como relés, cableados de alimentación e interruptores de carga, al ver reducida la potencia que soportan sufren un menor envejecimiento, disminuyendo enormemente la probabilidad de fallo, requiriendo un número de reparaciones sensiblemente menor.

Otro de los aspectos de estos LEDs es que avisan de cuando pueden dejar de funcionar, si es que eso es posible, porque a diferencia de las lámparas de incandescencia que al final de su vida útil dejan de funcionar, el nuevo sistema no se funde nunca sino que van perdiendo sus prestaciones muy lentamente, de manera gradual y por lo tanto predecible.

También son semáforos ecológicos porque la importante disminución de consumo que conlleva el uso del LED provoca una menor demanda energética de las instalaciones, lo que se traduce en una merma de gases contaminantes. Pero la alta tecnología andaluza no sólo alcanza a los semáforos de Gran Vía. «Granada dispone de un sistema de control de tráfico que sólo posee en la actualidad una ciudad como Londres», señala Miguel Ángel Ruiz.

Otros dispositivos

Las cámaras chivatas que mandan la multa al domicilio del conductor que se metió en un carril destinado a autobuses son de fabricación andaluza. «Granada fue una de las primeras ciudades españolas que las instaló», señala el director general de Acisa. «Se trata de una cámara con visión artificial que detecta al vehículo que no está autorizado a entrar en determinadas zonas. Automáticamente se le manda la multa al infractor, y el policía municipal sólo tiene que comprobar los datos con el vídeo», explica el especialista.

Lo más novedoso, que también se ha instalado en Granada, es el sistema llamado 'VisionWay', que consiste en una especie de PDA, un miniordenador, que captura la matrícula del vehículo no autorizado a pasar por determinadas zonas. «No obstante, hay lugares en los que aún se hacen imprescindibles las pilonas controladas», señala Miguel Ángel Ruiz.

La tecnología puede incluso poner cierto orden en los atascos. «Granada dispone desde el año 1987 de un sistema centralizado de tráfico, que se controla, entre otras cosas, por esas espiras que se encuentran adosadas al pavimento en diferentes zonas de la ciudad, pero han sido sustituidas por la visión artificial», indica el ingeniero y directivo de Acisa. Se puede saber el flujo de vehículos de una zona y establecer los tiempos de los semáforos y las prioridades de las calles y áreas de la ciudad, para de ese modo ordenar el tráfico. «Este sistema de visión artificial se está empleando para los peajes que existen en Londres y en Granada», confesó el experto. Acisa desarrolla su tecnología desde Andalucía, «y la vende a terceros», dice su director general. Es una empresa que ha invertido en I+D más de un millón de euros, un 40% aportado por la Consejería de Innovación de la Junta de Andalucía.

 
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