Un fuerte movimiento sísmico, de 3,8 grados de magnitud en la escala Richter y de grado IV de intensidad y 4 kilómetros de profundidad, se dejó sentir anoche, pasadas las 12,30 horas, con gran intensidad en todo el área metropolitana de Granada, en Loja, en varias localidad de Murcia e incluso en Málaga capital.
Con su epicentro en el término municipal de Sante Fe en el límite con Chauchina (latitud 37.19 grados Norte y longitud 3.73 grados Oeste, según datos facilitados por el Instituto Geográfico Nacional), en este punto se dejó sentir, según un portavoz de la Policía Local, «como una fuerte explosión, con mucho ruido, además del propio movimiento del temblor». Durante varios segundos, «que se hicieron muy largos», el ruido y el temblor de la tierra alarmó a muchos vecinos de Santa Fe. «La verdad es que inmediatamente recibimos muchísimas llamadas, pero afortunadamente eran para preguntar a ver qué pasaba y no ha habido ningún tipo de percance entre los vecinos», aseguró a IDEAL el mismo policía. Eso sí, el seísmo hizo que muchos vecinos se echaran a la calle para comentar el suceso y tranquilizarse entre ellos.
Tampoco en la capital ni en todo el área metropolitana hubo que lamentar anoche ningún tipo de desgracia personal, aunque los teléfonos de los bomberos, de la polícia y de emergencias '112' estuvieron cerca del colapso. «Yo no recuerdo en años un movimiento tan fuerte como éste», aseguraba un miembro de los bomberos que anoche hacía guardia en el parque de Granada. «En ese momento empezó a sonar el teléfono pero afortunadamente la gente sólo pedía información». Lo que sí contaban los que llamaban es que sus camas y muebles y lámparas se movían, los cristales temblaban, algún jarrón se rompió tras caer al suelo e incluso hubo quienes aseguraron haber oído algún crujido en la propia estructura del edificio.
Gran parte de la 'culpa' de la alarma generada por este movimiento sísmico entre la población se ha debido a su larga duración ya que al propio terremoto, de grado 3,8 le ha seguido, sin que mediara pausa alguna, su réplica de 3,4 grados, lo que ha sumado varios 'eternos' segundos de incertidumbre y miedo.
Según datos del Instituto Geográfico Nacional, aunque por supuesto no con tanta intensidad, Granada sufre una media diaria de tres terremotos, que se tratan en realidad de microterremotos que sólo los sismógrafos perciben. Por su magnitud e intensidad, el de ayer no fue más que uno más, aunque sí uno de los que más se ha dejado notar.
El mayor terremoto sufrido por la provincia de Granada ocurrió en 1884, con epicentro en Alhama. Se cobró 800 vidas, destruyó por completo la localidad de Arenas del Rey y derribó unas 5.000 casas. Es considerado con el terremoto más destructivo de los acontecidos en España.