NO tengo el placer de conocerla personalmente, pero a través de sus escritos y de su digna asociación voy perfilando al personaje que adorna su labor entre el interés desinteresado, la liberalidad filantrópica y la valentía que permite a los pocos que quedamos, decir a veces determinadas verdades al imponente rostro de algunos. Otros adornamos con satírica soflama los 'dardos del amor' y provocamos el rubor querubínico en las mañanas somnolientas que impiden la certeza de creerse representados en la cáustica mordacidad. Por ello cuando cruzo la mirada encuentro el acero frío y gratuito de unos ojos mudos y la palabra distante de quien se ha sentido traicionado por su subconsciente.
Doña Remedios dice adiós al Sr. Delegado que se va feliz con la percepción consciente de quien se siente satisfecho por una labor bien hecha aunque deje un rastro de pedruscos sin valor en el sendero de los granadinos martirizados más de lo necesario entre barros y sofismas, intelecto racionalizado en ecuaciones impertinentes, cuyo objetivo no es esta tierra, ni sus habitantes, sino el endogámico procedimiento para aglutinar, prietas las filas, todo adicto que es capaz de cubrir sus 'ideologías' o el pueblo como recurso literario, pero ausente de los fines que injustifican el acto. En otras palabras, todo para el partido, con el partido y bajo el partido, principio que es de obligado cumplimiento en provincias cuya necesidad de reducir a la nada se plasma en POTAS y programas en contraste con el objetivo de las ciudades o del ciudadano cuando nos referimos a las aguas del Jordán que nace en Villa del Río y desemboca en Sanlúcar de Barrameda.
La adicción al principio de obligado cumplimiento tiene también su recompensa. Unos a la poltrona del silencio y botón, otros a la continuidad de la erudición alpargatada en sinfónicos pasados, bien retribuida y complementada en sillones presidenciales de instituciones fantasmas, de etérea consistencia pero pesada bolsa, otros a la oscura eternidad de sigilo, aunque presencia permitida en ágapes y fotos de reportaje, otros con la licencia debida son autorizados a la persecución de pasillo y salón al incómodo mensajero de conciencia, puteo que extienden a sus asuntos privados como cobarde declaración de sus incapacidades en el reconocido estertor de sus vergüenzas. Son muchos aquellos que han dedicado su existencia a hacer la vida imposible a su vecino ideológico usando del poder que otorga el sigilo y el uso de la bisagra bien engrasada, por no soportar ante el espejo la realidad de su minusvalía moral e intelectual.
Son muchos los que en coro de silencios cantan el hundimiento de esta tierra y yacen felices en el tálamo de la mentira sostenidos por la inercia que les imprime su fuerza, vigor prestado por quienes juegan desde fuera contra los intereses de estos ciudadanos en rapiña duradera y descaro pertinaz. Han castigado nuestro futuro y han desviado las aportaciones de la caja común para destinarlas a los lugares donde el mercado del voto es más consistente o está más cercano a sus intereses afectivos y particulares. No quieren abrir la caja de los truenos de la estadística porque es la demostración de cuanto afirmamos.
Le veo a Ud. D.ª Remedios predicar en el desierto de las ideologías y recoger las risas sardónicas de los entregados. Veo un ejemplo que ha atacado los nervios de los que imponen nacionalismos 'naftalinos' de triste pasado prietos de lenguas no deseadas, impuestas desde las aulas en búsqueda desesperada de 'hechos diferenciadores', sometimiento de la ciudadanía desde la violencia que ejerce el poder contra aquellos que dicen ser el objetivo y la razón de sus actos. Veo que los votantes necesitan un revulsivo estilo 'Ciutdadans' y veo que esta tierra está sobrada de argumentos para barrer de ella un innumerable ejercito de golfos que desde las instituciones, ayuntamientos, gobiernos y sus extensiones y en el urbanismo, la gestión fiscal, la cultura, las finanzas, etc., se han empecinado en usar de su poder supuesto para someter, silenciar y dificultar al ciudadano y a sus procedimientos en el cumplimiento exacto y fiel de sus cometidos y capacidades.
Me parece, D.ª Remedios, que precisamente, como en los grandes eventos de la humanidad, un grupo sencillo de mujeres clamen por la justicia, la transparencia, la ética política y la defensa de los intereses públicos como Uds. lo hacen. Creo que sólo les queda dar un paso más y que los 'ciutdadans' de esta tierra les sigamos, como efecto y revulsivo, promesa, trasparencia, futuro y verdadero fin que debe justificar a quien se dedica o dice dedicarse a la cosa pública. Le auguro que ese paso provocaría angustias, fobias, estados de ansiedad pre-psiquiátrica, nervios, confesiones, reconocimientos y correcciones sobre actos que hoy día constituyen el devenir cotidiano.
Le auguro un mejor trato del poder, un respeto merecido, competidores políticos a tono con la altura necesaria para esta tierra, la justa correspondencia, el equilibrio del gasto, un futuro abierto sin tapabocas y el reconocimiento histórico de la deuda que el Estado y la Comunidad Autónoma tienen con esta tierra después de tantos años de esquilmo, maltrato, abandono y falta de respeto para con sus ciudadanos.