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| CUATRO MESES ANTES DEL EMBARAZO |
F Deje de fumar: Si este consejo no le ha ayudado antes para cuidar su salud, piense en su hijo. La nicotina atraviesa la barrera de la placenta. Reduce el aporte de oxígeno, los niños nacen con bajo peso y, «programa» su cerebro para convertirles en futuros adictos.
F Olvide el alcohol: No importa la graduación de la bebida. Por baja que sea, puede dañar al feto y la exposición durante las primeras semanas de gestación es la más peligrosa. Causa malformaciones faciales y anomalías neurológicas que producen retraso mental.
F Una pastilla diaria de ácido fólico: La toma de un comprimido de 0,4 miligramos de ácido fólico, semanas antes de la gestación, reduce drásticamente las posibilidades de tener niños con daños en el sistema nervioso, como la anencefalia (una malformación congénita fatal) y la espina bífida.
F Compruebe su nivel de azúcar en sangre: Una diabetes sin control antes de la concepción triplica el riesgo de tener un bebé con malformaciones cardiacas, del sistema nervioso o problemas respiratorios y con exceso de peso anormal. Son también más frecuentes los abortos espontáneos y la prematuridad.
F Hágase la prueba del VIH: Las infecciones aumentan por contacto heterosexual y el sida puede permanecer silente hasta dar las primeras señales de alarma. Si sabe que es seropositiva puede proteger a su hijo de la transmisión. La prueba del VIH es de carácter voluntario y confidencial.
F Controle su peso: El sobrepeso y la obesidad reducen la fertilidad y si no lo hacen aumentan las complicaciones en el embarazo para la madre y el niño. Las madres con sobrepeso tienen más hipertensión y diabetes gestacional. Sus hijos tienen más riesgo de ser obesos y diabéticos.
F Cuidado con los fármacos que tome: Si sigue algún tratamiento médico, consulte si son dañinos durante los meses de gestación. Tenga presente que hasta los medicamentos aparentemente más inocentes, aquéllos que se venden sin receta, pueden ser peligrosos para el feto.
F Ponga al día el calendario de vacunas: Una infección, en principio banal como la rubeola o el sarampión, puede dañar al feto. Si tiene alguna duda sobre si está protegida frente a las típicas enfermedades infantiles, actualice su vacunas. Basta con que lo consulte en su centro de salud.
F Evite el contacto con sustancias tóxicas: En el trabajo y en el hogar se puede estar en contacto con sustancias tóxicas, como desinfectantes y pinturas. Si está intentando quedarse embarazada y tiene gatos en casa, evite el contacto con sus heces, podría transmitirle una infección por toxoplasmosis. |
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EL cuidado prenatal empieza a superarse. No basta con acudir al ginecólogo ante la primera sospecha de embarazo para empezar a cuidarse. Llega la asistencia preconcepcional, un nuevo concepto que pretende que la mujer en edad fértil se comporte como si siempre estuviera embarazada o, al menos, durante los cuatro meses previos a la concepción.
La costumbre dicta que la gran mayoría de mujeres que desea quedarse embarazada acuda al ginecólogo tras confirmar la primera falta. A partir de esa primera consulta, las futuras madres se someten a chequeos médicos rutinarios para comprobar su estado de salud. Dejan de fumar (o lo intentan), no prueban una gota de alcohol y empiezan a tomar suplementos vitamínicos como el ácido fólico. Siguen al pie de la letra la base de un cuidado prenatal que desde hace veinte años aconseja acudir al médico a la primera sospecha de embarazo.
Con frecuencia, esa primera visita no suele producirse antes de la décima semana de gestación, cuando muchos de los cuidados y consejos médicos, por valiosos que sean, llegan tarde. Es en las primeras semanas de gestación cuando el defecto congénito, si tiene que suceder, ya se ha producido y poco se puede hacer.
La mitad de las embarazos no se planifican y prepararse para una gestación saludable requiere cambios en los hábitos de vida que necesitan meses de anticipación. Ginecólogos y neonatólogos están intentando cambiar esa situación para intentar reducir al máximo las complicaciones que padecen mujeres y niños.
Cuidado preconcepcional
Estados Unidos ha sido el primer país en asumir oficialmente esta nueva idea de cuidado. La pasada primavera salieron a la luz las primeras guías clínicas de actuación que incorporan el cuidado preconcepcional como parte de una correcta práctica médica. Estas recomendaciones son el resultado de dos años de colaboración entre las principales organizaciones científicas implicadas.
En España el concepto empieza a calar aunque no de forma generalizada.
Las guías elaboradas por los Centros para el Control y Prevención de la Enfermedad (CDC, por sus siglas en inglés) incluyen consejos específicos para todas las mujeres en edad fértil. Consejos básicos, que después deben adaptarse a la condición de cada mujer, especialmente si tienen algún problema de salud crónico. Las guías identifican, al menos, doce factores de riesgo y situaciones que sólo pueden reducirse con medidas preventivas tomadas meses antes de la gestación.
Entre otras medidas, se aconseja a todas las mujeres conocer sus niveles de azúcar en sangre, para detectar una posible diabetes; poner al día el calendario de vacunas, porque una infección en la gestación dañaría al feto, o realizar un análisis de VIH para descartar la presencia del virus del sida, haya tenido o no prácticas de riesgo. Desde el primer contacto con la infección hasta la aparición de los primeros síntomas pueden pasar años. La transmisión madre e hijo se puede evitar, pero antes es necesario saberlo.
Ácido fólico diario
Cuidados para la salud generales como dejar de fumar, no probar una gota de alcohol también se incluyen en las guías. Aunque entre todos destaca uno, por ser menos conocido entre las mujeres: la toma de suplementos de ácido fólico antes de quedar embarazada. Los ginecólogos insisten en que no basta una correcta alimentación, rica en verduras de hoja verde y en esta vitamina, para garantizar la correcta formación del sistema nervioso de los bebés. Se recomienda tomar 400 microgramos diarios o 0,4 miligramos en forma de pastilla y empezar tres meses antes de la gestación.
El ácido fólico es la única forma de prevención de anomalía como la espina bífida o problemas fatales como la anencefalia (ausencia de cerebro). Se estima que el riesgo puede caer en picado: hasta el 70% de los casos se pueden prevenir. En algunos estudios se sugiere también que sus bondades son más amplias y este suplemento podría prevenir el síndrome de Down. Para «enganchar» a la mayoría de mujeres al ácido fólico, se recuerda que los folatos son esenciales para disfrutar de una buena piel y cabello.
Fármacos sin receta
El documento hace una llamada de atención a las mujeres que toman fármacos de forma habitual, aunque sean tratamientos de apariencia inofensiva que no requieran receta médica. «Pregunte a su médico si pueden afectar a su futuro hijo», se pide.
Bernat Serra, jefe del Servicio de Obstetricia del USP Instituto Universitario Dexeus de Barcelona, aconseja mantener una vida sana y planificar las gestaciones, pero «sin obsesionarse». «Hay que desdramatizar la situación. A veces los embarazos se producen de forma inesperada. Existe toda una generación de niños, cuyas madres no tomaron ácido fólico y las consecuencias no fueron tan graves.