Cada año son más los extranjeros jubilados de los países comunitarios que se instalan en nuestra provincia. Hay pueblos donde las colonias de extranjeros son tan importantes (busquen, por ejemplo, en La Alpujarra o en el Valle de Lecrín) que han modificado el 'modus vivendi' del lugar en el que se instalan. Puede que busquen nuestro sol, nuestra gastronomía o nuestra forma de vivir, pero también buscan algo que no encuentran en sus países: una sanidad que le permita operarse gratis u obtener sin coste alguno las medicinas necesarias para su enfermedad crónica.
Pero es que además, se ha constatado que existe lo que se viene en llamar 'turismo sanitario', práctica mediante la cual muchos extranjeros comunitarios llegan a España, sobre todo a la costa, con viajes programados para someterse a terapias o a intervenciones quirúrgicas que en su país de origen no tiene cobertura y que aquí están económicamente cubiertas.
Intervenciones
A la pregunta de si realmente existe un 'turismo sanitario' en nuestro país, muy pocos profesionales de la asistencia o de la gestión sanitaria responden de manera afirmativa.
Si la pregunta que se formula es si suponen una carga importante para la Sanidad pública los millones de visitantes que España recibe anualmente, entonces la respuesta unánime es que se trata de un hecho constatado, más todavía según la zona de que se trate.
El presidente del Colegio de Médicos de Granada, Pedro Barranco, afirma que cada día son más los extranjeros de la comunidad europea que vienen a España en general y a nuestra provincia en particular a operarse de cataratas o de cadera, intervenciones que en su país de origen les costaría entre 1.500 y 8.000 euros y que aquí se las pueden practicar por cero euros gracias a los convenios en materia sanitaria firmados entre todos los países de la Unión Europea. Según Barranco, haría falta un control más exhaustivo y que dichos convenios sean más coherentes, «porque al final es algo que paga el contribuyente de aquí». Para el presidente del Colegio de Médicos granadino, es necesario un debate en profundidad sobre la libre circulación de pacientes en los países europeos para compensar esos dispares sistemas sanitarios existentes en la Unión Europea.
Nuestra provincia, sobre todo en la Costa, soporta una población flotante importante durante todo el año y más en verano. Estos extranjeros, al ser portadores del documento E-111, tienen derecho a una asistencia sanitaria gratuita equivalente a la de cualquier ciudadano español, por lo que, si ese ciudadano necesita, por ejemplo, un by pass coronario, aquí se le puede practicar sin coste alguno para él, algo que en su país de origen sería imposible.
Joaquín Maeso, del distrito sanitario de Motril, afirma que está creciendo considerablemente las atenciones sanitarias en nuestra costa, tanto a los extranjeros irregulares que no tienen asistencia sanitaria en su país, como a los extranjeros comunitarios que se instalan en el litoral. Estos últimos, si además están jubilados, pueden tener gratis las medicinas porque en nuestro país todos los que han cumplido con su vida laboral las tienen. Maeso dice que además de las características operaciones de cataratas, hernias u prótesis de rodilla y cadera, «se ha constatado que en la Costa del Sol, por ejemplo, vienen muchas británicas a dar a luz». Para Joaquín Maeso, estos extranjeros que utilizan nuestra sanidad, lo hacen porque económicamente es rentable para ellos, «pero también porque han comparado y nuestro sistema sanitario es mejor que el de sus países de origen».
Cifras
Para conocer la importancia de este fenómeno, basta fijarse en las cifras de las que dispone el Hospital Comarcal de Motril. El año pasado se atendieron 5.224 pacientes de otros países, y en lo que va de año, ya se han atendido 5.646. Al terminar el año la cifra puede rondar las 7.000 atenciones, por lo que el aumento con respecto al año pasado puede ser de alrededor de un 15%. Las operaciones hechas a extranjeros en dicho centro fueron el pasado año 207 y los encamados por alguna patología fueron 116, cifra muy inferior a la que va en este año, que supera los 200. También ha sido importante el incremento de urgencias dispnesadas a foráneos en el citado centro sanitario. El año pasado fueron 160 y en lo que va de año son ya 240.
Recientemente, el Sindicato de Enfermería (SATSE) reclamó que se instauren medidas de control en la Unión Europea de los 25 países para evitar el aumento de los casos de 'turismo sanitario', que, según dicho sindicato, puede llegar a colapsar la sanidad pública española. Se trata, según este sindicato, de que «ningún país sufra el uso y el abuso de sus sistemas sanitarios, siendo recompensados convenientemente según la asistencia que cubran de pacientes foráneos».
María Luisa Cobo, portavoz en Granada de este sindicato, asegura que «debido a que nuestra sanidad es universal y gratuita, muchos súbditos de otros países vienen aquí a ahorrarse su dinero a costa de nuestros presupuestos». María Luisa Cobo dice que ella, personalmente, nunca se negaría a darle asistencia totalmente a aquellos inmigrantes que no tienen en su país hospitales o centros sanitarios, pero «los que vienen de países ricos como Inglaterra, Alemania o irlandeses, por poner un ejemplo, deberían de pagar, si no ellos, sus países correspondientes». «A una persona no se le puede negar el derecho a la salud, pero deberían de garantizárselo sus políticos», concluye María Luisa.
El perfil del turista sanitario pues responde a un paciente de 50 años para arriba con salud delicada que viaja a la costa española, donde tiene familiares o amistades que le facilitan el alojamiento, pues de tener que pagarse un hotel les saldría muy caro.