El olivar granadino encara la campaña 2006-2007 con unas perspectivas ciertamente poco halagüeñas. A pocas semanas para que comience la recolección de la valiosa aceituna que se cultiva en esta provincia, la información que baraja la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (Asaja) es desalentadora: se espera una cosecha muy corta, que generará entre 50.000 y 55.000 toneladas de aceite, frente a una media anual ligeramente superior a las 80.000. Es decir, una caída de aproximadamente un 30% sobre lo que suele ser habitual en el sector.
El pésimo panorama que se les presenta a las 30.000 familias granadinas que tienen ingresos procedentes de la explotación del olivar y a otras 5.000 más que viven exclusivamente del mismo, es peor incluso que el de la campaña 2005-2006. Como se recordará, ésta última se vio afectada por la sequía, las heladas y otros factores meteorológicos adversos que obligaron a los cultivadores de la provincia a tener que arrancar o someter a una poda severa nada menos que a 1,5 millones de olivos. Tan ingente cantidad de árboles tardará aún varios años en recuperarse y producir de nuevo el volumen histórico de aceitunas.
Por si lo anterior fuese poco, Asaja denuncia que los cultivadores de este producto aún no han percibido las ayudas previstas en el conocido como Plan de Recuperación del Olivar, impulsado por la Junta de Andalucía y que «parece que se han quedado en el más absoluto olvido», afirmaba ayer el presidente de Asaja-Granada, José Hita en conferencia de prensa. Un verdadero varapalo para los 30 municipios que viven de y para el cultivo del olivar.
Para colmo, la escasez de aceite en Granada no vendrá acompañada de subida de precios en origen. El resto del país tendrá una campaña normalizada en torno a 1,1 millones de toneladas, lo que estabilizará los precios.
Año agrícola
La mala campaña que se presenta en el cultivo del olivar sigue a un cierre de año agrícola igualmente preocupante. Según las estimaciones de Asaja, la renta de los profesionales del campo cayó un 10%, inmersa en un proceso de lento descenso de los últimos años. La escasez de las precipitaciones y un preocupante déficit hídrico han perjudicado a la mayor parte de los cultivos e hicieron descender significativamente la Producción Final Agraria (PFA).
La parca pluviometría afectó a la calidad de la almendra y en cereales la producción se situó por debajo de la media anual, con 250.000 toneladas. La ausencia de heladas propició que las cosechas medias de frutales de hueso y pepita alcanzaran las 60.000 toneladas y que los cítricos experimentasen incluso un aumento, con 21.0000 toneladas. La producción hortícola se mantuvo en la media, con 850.000.
Por lo que al espárrago verde respecta, éste acusó sequía y tormentas y tuvo una producción similar a la del año precedente con apenas 12.000 toneladas frente a las 17.000 habituales. Pero este cultivo también padeció otro problema añadido: ha visto aumentar los costes de producción por trabajador debido al cambio del Régimen Especial Agrario al Régimen General de la Seguridad Social hecho efectivo en la pasada campaña y que supone 0,73 euros más de cotización por hora trabajada.
Las protestas de los trabajadores del espárrago tuvieron como escenario el mes de mayo y en junio, finalmente la Junta de Andalucía aceptó dialogar con el sector. Pero como en otras ocasiones, «la Delegación Provincial de la Consejería de Agricultura se despachó con las evasivas que utiliza frente a cualquier problema que le atañe», señaló igualmente José Hita.
Caña y tabaco
Otros dos sectores de relevancia dentro de la agricultura granadina como son la caña de azúcar y el tabaco, también tuvieron su particular 'año horrible'. El primero de ellos, un milenario cultivo, simplemente desapareció. La última zafra de Europa se inició el 18 de abril y terminó el 26 de mayo con los peores datos de toda su historia, poco más de 21.500 toneladas entre Motril y Salobreña. La fábrica del Guadalfeo, en Salobreña, con siglo y medio de historia, cerró definitivamente sus puertas el 4 de junio tras 146 años de funcionamiento.
Por lo que al tabaco respecta, la producción granadina fue inferior a las 4.300 toneladas de cuota asignadas. Tan sólo un 60% de los 1.300 tabaqueros de la provincia plantó el pasado año el producto, debido al hundimiento de precios y a la incertidumbre provocada por el desmantelamiento del cultivo en el horizonte de 2010
Campaña láctea
Dentro del balance agrícola, Asaja Granada también destacó la dureza de la pasada campaña láctea en la que los ganaderos granadinos mantuvieron un pulso con la empresa Puleva por el recorte de 0,12 euros en el precio del litro de leche en origen, aplicado éste a la prima de calidad y no al precio base. Según Asaja, la compañía tomó esta decisión «de forma unilateral y arbitraria» como viene haciendo desde tiempo atrás, situándose como avanzadilla de la industria láctea española. Y todo ello pese a que, según la organización agraria, el mercado español se mantiene estable.
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