El cuerpo sin vida de una mujer, de entre 25 y 30 años de edad, apareció en la noche de ayer dentro de un canal de riego situado en las cercanías de la presa de Vélez, junto a la carretera N-323. El cadáver, atrapado en la acequia, tuvo que ser rescatado por efectivos del Cuerpo de Bomberos de Motril, desplazados hasta el lugar del suceso.
Aunque el cuerpo al cierre de esta edición no estaba todavía identificado, todo apunta a que se trata de una chica procedente del Este de Europa, que podría haber sido víctima de una paliza y de abusos sexuales, según las primeras investigaciones.
La mujer, vestida «con muy poca ropa», tenía el sujetador anudado en la barriga y presentaba numerosos golpes, especialmente en la cabeza. «La tenía totalmente destrozada», indicaron varios testigos presenciales.
Según los primeros indicios, la víctima, cuyo cadáver fue hallado por un hombre a última hora de la tarde de ayer, podría haber sido sometida a algún tipo de abuso sexual, luego golpeada en repetidas ocasiones y finalmente lanzada desde una altura considerable. Se cree que podría haber caído por el salto de agua existente en la zona del Tajo de los Vados. El cuerpo habría sido posteriormente arrastrado por la corriente de agua hasta el lugar en el que finalmente fue rescatado por los Bomberos.
Móvil sexual
Esa misma corriente de agua podría ser la causa de que la mujer estuviese semidesnuda y con el sujetador en la barriga, por lo que los investigadores no descartan de momento ninguna hipótesis que explique la muerte de la joven.
No obstante, fuentes cercanas a la investigación se inclinaban a última hora de ayer por el móvil de tipo sexual, si bien habrá que esperar al resultado de la autopsia (que probablemente se realice a lo largo del día de hoy) para saber si el cuerpo de la joven presenta algún tipo de agresión sexual o se trata de un mero accidente sin otras connotaciones.
El juez encargado del caso ordenó el levantamiento del cadaver en torno a las 23,00 horas. Hasta el lugar de los hechos se desplazaron efectivos de la Guardia Civil, Bomberos y Policía Local de Motril.