La rotativa del diario 'Patria' estaba destinada a ser la pieza reina del proyectado Museo de la Prensa auspiciado por la Asociación de la Prensa con la colaboración del Ayuntamiento de Granada. Junto a ella, linotipias, rotoplana, tipos planos y horno de fundición, cortadora y plegadora, junto a otros materiales de menor consistencia, constituirían una línea completa expositiva del proceso de elaboración y tirada de un periódico. De tal esta manera, una vez confirmados los peores augurios -despiece, desguace, laminación y la ya confirmada fundición de sus elementos-, la creación del Museo de la Prensa ha sufrido tan tremendo golpe que, aunque sus promotores no cejarán en su consecución, se pone en cuarentena su envergadura y proyección, ya que sin rotativa el museo sería, si no una caricatura, sí una muestra muy devaluada.
La perplejidad asola a la Granada ilustrada, que no acierta a comprender cómo ha sido posible este desmán teniendo como brazo ejecutor a la Universidad de Granada, que por mucho que investigue jamás podrá reparar el desaguisado. Un desaguisado en propiedad ajena.