Jueves, 5 de octubre de 2006
Registro Hemeroteca

en

ALMERÍA

MUNDO
Turquía desmiente a Italia y habla de dos secuestradores en el avión desviado a Brindisi, y luego rectifica
Ankara llegó a dar el nombre de un supuesto cómplice del pirata aéreo
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El extraño secuestro de un avión de las líneas aéreas turcas, de la ruta Tirana-Estambul, que acabó el martes en el aeropuerto italiano de Brindisi se adornó ayer con detalles que lo hacen aún más confuso, sobre todo por la desconcertante actuación del Gobierno otomano durante la jornada de ayer. Pese a que la versión oficial de Italia es que el secuestro fue obra de un solo hombre, el que fue detenido, Turquía lo desmintió ayer con brusquedad y sin que se comprendieran muy bien sus razones ni sus fuentes. El Ministerio de Justicia turco divulgó incluso un comunicado para decir que los secuestradores eran dos y hasta dio el nombre del segundo, un tal Mehmet Ertas, natural de Antakia. Es más, pidió a Italia «hacer una investigación particular» sobre el detenido y el supuesto segundo secuestrador, que se habría mezclado con los demás viajeros, «para comprobar si tienen lazos con organizaciones terroristas». Esta actitud era aún más rara desde el momento en que los demás pasajeros llegaron ayer a Estambul y pudieron ser controlados por las autoridades. Para concluir, el Gobierno turco anunció que pedirá la extradición del detenido.

La Fiscalía italiana que ha investigado el caso replicó para desmentir la hipótesis turca. Finalmente, el Ejecutivo de Ankara dio marcha atrás y se adhirió a la versión italiana, atribuyendo su error a «informaciones de Interpol». Como última nota de color, ayer se supo que el detenido viajaba con un billete pagado por ACNUR, la oficina de Naciones Unidas para los Refugiados, pues le había asistido en Albania en su petición de asilo político y corrió con los gastos del regreso a su país al ser denegada su solicitud.

Asilo

El enfrentamiento a distancia entre Italia y Turquía tuvo cierto retintín porque surgió después de que el ministro del Interior italiano, Giuliano Amato, compareciera en el Parlamento. Confirmó lo que se sabía: el detenido, Hakan Ekinci, es un desertor turco de 28 años que quería evitar la deportación a su país para cumplir el servicio militar y que, por ser de fe cristiana, decía temer por su vida. Ha pedido asilo en Italia, iba desarmado y aunque anunció que tenía un mensaje para el Papa no llevaba ningún documento, aunque se ha encontrado una carta suya al pontífice en Internet. Con todo, quedaban en el aire cosas raras. Por ejemplo, conocía perfectamente los códigos de comunicación de la cabina, aunque dijo que lo sabía por Internet. Para coaccionar a la tripulación dijo tener una bomba y simuló tener cómplices a bordo.

Amato describió las comprobaciones de la Policía italiana para verificar que no hubiera otro secuestrador. Los viajeros, salvo uno que decidió quedarse en Italia, partieron ayer a las 6.30 horas rumbo a Estambul, su destino inicial, «tras ser sometidos a comprobaciones que duraron toda la noche». «Han sido interrogados uno a uno y les hemos hecho sentarse en su sitio para saber cómo habían actuado durante el vuelo», explicó el ministro.



 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master de Periodismo | Club Lector 10 | Visitas a Ideal