Jueves, 5 de octubre de 2006
Registro Hemeroteca

en

LOCAL

GRANADA
Una chica de matrícula de honor
María Teresa Barea recibe el Premio Nacional Fin de Carrera y otros.tres galardones más al acabar Derecho con una nota media de diez
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

LA número uno. Esa es María Teresa Barea Martínez. Y en este caso no es una frase hecha o un calificativo más, es que es así. María Teresa es una chica de matrícula de honor. Se licenció en Derecho el año pasado con una media de un cuatro, o sea, un diez. Es la máxima nota porque la calificación es del cero al cuatro. Cursó 49 asignaturas y obtuvo 49 matrículas de honor. Sí, no ha habido un error al escribir. Todo matrícula de honor.

Fue la número uno en Granada y estos días ha recibido la noticia de que también lo fue en España. María Teresa ha recibido el Premio Nacional Fin de Carrera otorgados en el curso 2004/2005 y resueltos ahora. Aunque no es el único reconocimiento académico por su extraordinario expediente. Estos días le han comunicado que ha obtenido el premio de la Academia Andaluza de Ciencias Sociales y del Medio Ambiente y el de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de Andalucía Oriental. En noviembre del año pasado concurrió a cuatro premios -incluido el de su facultad- y ha hecho pleno.

Todos los premios le han hecho ilusión, pero quizás el que más ha sido el de la Academia Andaluza. Éste y el de la Academia de Jurisprudencia los recogerá este otoño, el nacional tendrá que esperar un poco más, aunque en éste ya tiene experiencia porque hace cuatro años acompañó a su hermana Elisa al acto en el que también recibió el primer premio, en su caso en Química.

María Teresa siempre ha apuntado maneras porque en selectividad subió su media casi medio punto, iba con un nueve -que era lo máximo- y se quedó con un 9,46. No tiene una receta mágica para estos resultados, pero sí tiene muy claro que le gusta estudiar y que disfruta estudiando -eso se le nota con sólo escucharla cuando habla-.

Además, esta seguidora del Real Madrid y de los deportes en general, tiene otro secreto a la hora de estudiar. Lo hace andando. Sí, «estudio andando porque es como más me concentro». A María Teresa no le hace falta gimnasio porque cuando hizo Derecho «echaba muchas horas estudiando», pero ahora son más todavía porque está preparando oposiciones para notaria. Estudia unas doce horas diarias, gran parte de ellas recorriéndose la azotea del edificio donde vive o los pasillos de casa. Cronómetro en mano y con abrigo y guantes si es preciso cuando hace frío.

A los alumnos que comienzan ahora la Universidad, sí les da un pequeño consejo y es que hay que trabajar desde el primer día. En su opinión, para poder tener un éxito como el que ella ha obtenido es necesario capacidad, voluntad y entusiasmo. Esa ha sido y sigue siendo su máxima y no le ha ido nada mal, además está feliz y con «colorcito -bromea- por las caminatas que me doy ahora en la azotea» y por el Premio Nacional Fin de Carrera y los demás.

María Teresa está al día de todo lo relacionado con la jurisprudencia, legislación... y al hablar con ella se desprende que lo hace porque le gusta y no por obligación. Por eso, no se corta al decir que las horas de estudio merecen la pena. «Realmente disfruto estudiando, aunque suene un poco raro me gusta».

A pesar de este trajín María Teresa tiene tiempo para tener amigos, leer, escribir poesía, cocinar y seguir los deportes en los medios de comunicación. Para lo que no tiene es para ir de botellón, dice que nunca ha ido, pero «porque no me gusta».

Lo dicho, una número uno.



 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master de Periodismo | Club Lector 10 | Visitas a Ideal