Bajo los gritos de «¿Con la tortura, tolerancia cero!» y «¿Tortura animal al Código Penal!», unas 300 personas procedentes de diferentes puntos de España protestaron ayer ante la sede del PSOE en Madrid con una ruidosa cacerolada para reclamar un título específico en el Código Penal que recoja los delitos relativos a crueldades a animales y contemple penas de prisión de uno a tres años. Simultáneamente, unas 2.000 personas, muchas de ellas acompañadas por sus mascotas, se manifestaron en el parque de El Retiro también con este mismo motivo.
La ensordecedora reclamación, convocada por cerca de 70 asociaciones y entidades protectoras, pretendía conseguir que el Ejecutivo socialista apruebe una modificación del Código Penal que castigue los actos de tortura animal.
«No tienen derecho»
Los convocantes del acto piden que en la reforma del Código Penal que está preparando actualmente el Parlamento se incluya un título específico sobre delitos relativos a crueldades y malos tratos a animales y que estos delitos contemplen penas de prisión de uno a tres años Entre los convocantes de la cacerolada figuraban la Confederación Estatal de Los Verdes, la Federación Española Bienestar Animal (FEBA) y la Organización de Defensa de los Derechos de los Animales (PETA en sus siglas en inglés).
Durante la cacerolada, Carla Coella, presidenta de la Fundación Para la Adopción, Apadrinamiento y Defensa de los Animales (FAADA), hizo hincapié en la importancia de que se reforme el Código Penal «para poder castigar a todas las personas que maltratan a los animales con penas de presión», puesto que, dijo, se trata de «un delito».
Pilar, una manifestante miembro del Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal (PACMA), señaló que los seres humanos no tienen «derecho a tratar a los animales como lo están haciendo». Además, expresó su deseo de que algún día «se terminen las corridas de toros y se trate con respeto a todo lo que tenga vida en la tierra».
Asimismo, Manel, delegado de PACMA en Cataluña, subrayó que lo importante es presionar para que «los políticos se den cuenta de que los animales sufren como los humanos». Así, expresó la intención de su partido de presentarse a las elecciones autonómicas «para que la voz de los animales llegue al Parlamento».
Lalá, otra manifestante, resumió en una sola frase el espíritu de la convocatoria: «Cuanto más conozco al hombre más quiero a los animales».