La película fuera de concurso programada ayer, 'The Wicker Man', de Neil Labute, siguió la tónica decepcionante de la jornada, porque es bastante mala. Es una versión de un filme de 1973 de Robin Hardy, protagonizado en esta ocasión por Nicholas Cage. El actor norteamericano interpreta a un policía que acude en ayuda de su ex-novia y viaja hasta la extraña isla de la costa Oeste donde vive a buscar a su hija desaparecida. La isla en cuestión está habitada por una comunidad de pirados, dirigidos por mujeres, que viven como antiguos colonos y que practican ritos paganos. El planteamiento de la historia es curioso y debería dar mucho juego, pero el desarrollo es absolutamente carente de inspiración. Se supone que la película es de miedo, pero aparte de sustos facilones, sólo causa aburrimiento.
El vasto programa de la Mostra ofrece muchas más películas de las que se pueden ver, pero llegados al ecuador del certamen algunos títulos se han creado una buena reputación y se dice que están bien, por eso no está mal mencionarlos, aunque escapen a la reseña por falta de tiempo. Por ejemplo, 'A guide to recognizing your saints', de Dito Montiel, proyectada en la Semana de la Crítica. Producida por Sting, está protagonizada por Chazz Palmintieri y Robert Downey Jr. También ha recibido elogios generalizados 'Cartas del Sahara', un filme sobre la inmigración del mítico cineasta italiano Vittorio De Seta, de 83 años.