«Pido amor, acogida, reconocimiento y dignidad para los residentes»

Mateo Torres coloca una pieza del belén. / Alfredo Aguilar
Renos y belenes

Mateo Torres confía en que los ancianos encuentren a su familia en los compañeros y trabajadores de la residencia Fray Leopoldo

BEATRIZ RODRÍGUEZGRANADA

Mateo Torres es el director de la residencia Fray Leopoldo de Granada y secretario de su fundación, pero su tiempo lo dedica por entero a la residencia. Sus funciones son las de cualquier director de una fundación: buscar los recursos y distribuirlos bien para que aquello funcione. Actualmente alojan a noventa y siete personas en la residencia.

Se pasan el mes de diciembre con actividades navideñas: bandas de música, coros y conciertos de cámara tanto de alumnos como de profesores del conservatorio. «Otra actividad que hacemos también todos los años es que una vez que nos ponemos de acuerdo con los servicios sociales del Ayuntamiento, nos llevamos a una pareja de ancianos y viven con nosotros desde el 22 de diciembre hasta el 9 de enero». «Son gente que no tiene casa, que tienen una condiciones de vida desfavorables y les ofrecemos que estén allí con nosotros», explica.

Mateo recuerda que han tenido muchas experiencias especiales en Navidad de estas personas que van a pasar con ellos estas fechas. «El año pasado una mujer pobre que vino se enamoró de un residente y después de estas fechas se fueron a vivir juntos, fíjate qué bonito», manifiesta.

El director pasará la Navidad en familia, ya que tiene a algunos allegados en el extranjero, y vendrán en estas fechas y se juntarán todos. Parte de esa Navidad también la pasará con los residentes. Mateo informa de que si estos están bien, son suficientes desde el punto de vista de la movilidad y tienen familia pueden salir en estos días a pasar la Navidad con ellos, y los que no tienen familia se pueden quedar en la residencia.

Mateo desea para esta Navidad mucha felicidad para los residentes, que encuentren ese espacio de amor, acogida, reconocimiento y dignidad que necesitan. «Ese es mi mayor deseo», reconoce.

El director les envía a los residentes el mensaje de que si están en residencias, que se adapten al sistema que tengan, que no están solos, que tienen a los demás residentes y a los trabajadores. «En nuestro caso son ciento cincuenta personas y confío en que encuentren en esa gente que les rodea a su familia».

Fotos

Vídeos