El alcalde almuñequero tiene una explicación muy sencilla para el conflicto: que sus policías «son muy flojos». Para que los ciudadanos se hagan una idea Benavides pide una reflexión: Que valoren si una empresa privada aguantaría que la mitad de su plantilla, con una media de edad de 40 años, estuviera de baja todo el año por motivos psicológicos y todos a la vez. «Pero claro nosotros no los podemos echar, son funcionarios». O sea, que según Benavides lo que tienen los policías son pocas ganas de trabajar. «No tienen bajas por ansiedad, tienen bajas por flojera. A la mayoría no les gusta ser policía y claro, la profesión les quema. La mayoría tiene una segunda actividad. Ponemos un turno de seis y aparecen dos... ¿qué empresa admitiría eso?».
El alcalde considera intolerables los niveles de absentismo de la plantilla, que según Benavides, están siempre por encima del 30%, con los consiguientes costes económicos para Almuñécar. «Tú vas al médico, le dices que estás muy estresado y a punto de hacer una tontería y claro que te da la baja. Abusan de la buena fe de los profesionales», señala el alcalde, que ya alertó a la Inspección Médica sobre estas bajas. El alcalde recordó que las denuncias realizadas en otras ocasiones por los agentes ante la Fiscalía «no han llegado a ningún sitio».
Además, defendió las patrullas unipersonales y señaló que no hay ninguna ley que las prohíba. «Almuñécar es una ciudad muy tranquila y pacífica ¿por qué van a tener que ir de dos en dos obligatoriamente?», dice.
Niega que los vigilantes que se contratan en verano usurpen las funciones de los policías en materia de tráfico o seguridad «y también es radicalmente falso que se les persiga». «Hay buenos policías a los que les gusta su trabajo pero la mayoría lo que son es muy perros», sentencia.