La Audiencia Nacional ha condenado al ex jefe militar de ETA Xabier García Gaztelu, 'Txapote', a 82 años de cárcel por considerar que fue el «verdugo» del ex presidente del PSE de Guipúzcoa Fernando Múgica, asesinado el 6 de febrero de 1996 en San Sebastián.
El terrorista no podrá aproximarse a la capital guipuzcoana o a cualquier otro lugar donde residan la viuda o los tres hijos del asesinado por un periodo de seis años, alejamiento que no comenzará a contar hasta que el asesino abandone la prisión. 'Txapote', entregado por las autoridades francesas en mayo pasado, acumula ya 132 años de prisión, ya que este mismo mes la Audiencia Nacional le impuso 50 años de cárcel como autor material del secuestro y asesinato del concejal popular de Ermua Miguel Ángel Blanco.
El tribunal asegura en su resolución que durante el juicio quedó demostrado «fuera de toda duda» que 'Txapote', acompañado por el etarra Valentín Lasarte, asesinó al abogado donostiarra, por la espalda, a bocajarro y de un tiro en la nuca, sin darle opción a defenderse, cuando se dirigía a la sede de la Audiencia Provincial de Guipúzcoa.
La sentencia, dictada en sólo cinco días y elaborada por el presidente del tribunal, Alfonso Guevara, impone al terrorista las penas máximas que permite el Código Penal para cada uno de los delitos: asesinato con alevosía, dos atentados frustrados, un robo con intimidación y una sustracción de placas de matrícula. De hecho, los magistrados han endosado a 'Txapote' diez años más de condena de los que solicitó el fiscal. La diferencia obedece a que el Ministerio Público solicitó 15 años de prisión por cada uno de los intentos frustrados de asesinato de dos ertzainas a los que el comando disparó 13 tiros cuando perseguían en un coche patrulla a los terroristas que huían del lugar del crimen. La acusación popular, ejercida por el PSE, reclamó un castigo de 20 años de prisión y el juez se acogió a esta petición.
Ataque al Estado
El tribunal señala que una de las principales pruebas de cargo es «la contundente declaración» como testigo de José María Múgica, hijo de la víctima. Preguntado por el tribunal si reconocía a 'Txapote' como el asesino de su padre, respondió: «sin lugar a dudas es el asesino ... espero que se muera en la cárcel. No olvidaré su rostro así pasen mil años».
Alfonso Guevara asegura en la sentencia que la forma y circunstancias que rodean el crimen demuestran que 'Txapote' asesinó a Múgica «con vileza y cobardía» y que la cúpula dirigente de ETA, a la que el ponente extiende los mismos adjetivos despectivos, ordenó el asesinato «como expresión de ataque al Estado de Derecho».
Además, el presidente del tribunal ordena remitir a la Fiscalía testimonio de los incidentes provocados por 'Txapote' durante la vista para que decida si procede imponerle una sanción, ya que considera que pudo vulnerar la Ley Penitenciaria, que obliga a los internos a mantener una actitud de respeto y consideración con los funcionarios y autoridades judiciales. Rubén Múgica Heras, hijo de Fernando Múgica, calificó de «magnífica noticia» la sentencia. «'Txapote' ha sido liquidado», señaló el hijo del socialista asesinado quien aseguró que mantiene el deseo de que el etarra «muera en la cárcel», aunque antes de que eso ocurra, prosiguió Múgica Heras, «tendrá décadas y décadas por delante para ensayar todos los números de circo que le dé la gana, eso sí, en una celda». Sobre la condena de alejamiento, el hijo de Múgica agregó que para entonces, cuando el etarra «vuelva a querer confundirse con los vecinos donostiarras de bien, habrá muerto ya».