Un nuevo caso de violencia de género rompió ayer la tranquilidad de la barriada nijareña de Pueblo Blanco (Almería), que no supera los 500 habitantes. En torno a las 10.30 horas de la mañana, Juan José Rodríguez, de 47 años, disparó a su mujer, María Dolores Segura, de 42 años, que falleció a mediodía en el Hospital de Torrecárdenas, cuando estaba siendo intervenida de urgencia. Después, intentó quitarse la vida con la misma arma. El presunto homicida fue trasladado en helicóptero a un hospital de Granada y no al almeriense debido a que el 061 decidió que su estado «es bastante grave».
Todo comenzó a primera hora de la mañana sobre las 10:00 horas cuando, según apuntan las hipótesis iniciales de la Guardia Civil, el matrimonio se enzarzó en una discusión en el domicilio conyugal de la que se desconocen los motivos, que se ubica en la calle Serrata de esta barriada de Níjar y que tiene dos alturas. Al parecer, el hombre disparó a su esposa con una escopeta de caza desde una ventana de la segunda planta.
María Dolores Segura estaba en la calle, frente a la ventana, preparada para trasladarse hasta la barriada cercana de Campohermoso a realizar unas gestiones, según apuntaron los vecinos. El hombre salió por la ventana con su escopeta de caza y le pegó un tiro en la cabeza. Acto seguido, se disparó en la mandíbula, con la intención de suicidarse.
Los vecinos, alertados por los disparos, se acercaron hasta el lugar del suceso. Entre ellos, la madre de la fallecida -que se encontraba fregando la acera de la calle cerca de la casa- «vio a su hija caer por el impacto» de los perdigones, al igual que una de las dos hijas del matrimonio, de 22 y 18 años, que estaba todavía en la cama, explicó una vecina. Mientras, los agentes de la Policía Local encontraron al presunto homicida en el interior de la vivienda, tendido en el suelo.
Disparo en la yugular
La policía encontró a la mujer tirada a las puertas del domicilio conyugal rodeada de un gran charco de sangre.Fueron los propios vecinos los que alertaron a los servicios sanitarios, que se pusieron en marcha junto con la Policía Local de Níjar y la Guardia Civil. También se trasladaron hasta la zona un helicóptero del 061 y dos UVI móvil de la capital. María Dolores Segura fue trasladada al Hospital Torrecárdenas de la capital en una de las dos UVI, donde ingresó con pronóstico muy grave, como consecuencia de las heridas provocadas por el impacto de los perdigones en la cara, la cabeza y el pecho.
Pasado el mediodía, falleció durante la intervención quirúrgica, a pesar de que el centro hospitalario paró toda la actividad de sus quirófanos para atender a la mujer, con un equipo multidisciplinar. Al parecer, perdió demasiada sangre hasta que llegó la asistencia sanitaria, ya que uno de los perdigones afectó a la yugular, y las constantes transfusiones de sangre que le realizaron no consiguieron estabilizarla.
El presunto homicida, que se encontraba en estado crítico, tras darse un tiro en la mandíbula que se provocó él mismo con la escopeta de caza con el que disparó a su esposa, fue trasladado directamente a un hospital de Granada en el helicóptero del 061.
Los vecinos de Pueblo Blanco no daban crédito a lo sucedido, ya que «se trataba de un matrimonio normal», de clase media, que se dedicaba a la agricultura. Ninguno de ellos presenció nunca discusión alguna entre los cónyuges ni observó actitudes sospechosas que hicieran pensar que el matrimonio pudiese acabar así. El alcalde Níjar, Joaquín García, explicó que la población de Pueblo Blanco «está muy conmocionada y sorprendida» por la noticia.