«Que Granada tenga 41 ó 42 grados por el día, no es raro. Lo más raro es que por la noche se abra la ventana y no se pueda respirar del bochorno tan asfixiante. Eso es lo que realmente nos preocupa porque pueden disparar las patologías asociadas a los golpes de calor». Así se expresaba ayer un portavoz de la Delegación de Salud de Granada ante la ola de calor por la que pasa nuestra provincia y gran parte de España en estos días. Aun así, Granada no está entre las provincias andaluzas en fase naranja (riesgo medio) del Plan de Prevención de Altas Temperaturas. «Gracias a Dios estamos en fase verde, o sea en nivel mínimo de riesgo, porque hasta ahora sólo hemos tenido dos días fuertes de calor», comunicaba esta misma fuente. Tanto es así que ninguno de los servicios de urgencias tuvo que atender en Granada casos de gravedad por patologías provocadas por los golpes de calor.