Decepción absoluta. 'El Código Da Vinci', la película que Cannes ha seleccionado para la apertura de su 59 edición, no ha gustado ni a críticos ni a público. Era algo que los responsables del certamen sabían que iba a ocurrir, pese a lo cual permitieron la mayor operación comercial cinematográfica de los últimos años. «Larga y pesada», «un tostón» o «una porquería», han sido algunos de los adjetivos de los críticos, que se rieron en los momentos de tensión y recibieron con un silencio sepulcral el final.