Lobres vive el mayor 'boom' urbanístico de su historia al calor de la llegada de las futuras autovías. Por su enclave geográfico, porque tiene mucho suelo para crecer y porque acogerá algunos de los proyectos 'estrella' del nuevo PGOU, como el campo de golf de los Palmares y el centro comercial, el anejo salobreñero se ha convertido en punto estratégico en el que las promotoras han puesto sus ojos. De ahí que en Lobres, ahora mismo, haya promociones en construcción con un total de 235 viviendas, lo que supondrá, según los cálculos del Ayuntamiento, que la localidad doble su población actual de 900 habitantes. Las enormes grúas que se vislumbran nada más entrar a Lobres, en promociones como Las Terrazas de Lobres -59 viviendas que están prácticamente vendidas- dan una idea del movimiento urbanístico que vive la localidad. Además, las inmobiliarias consideran Lobres una buena inversión, de ahí que las nuevas viviendas ya alcancen el umbral de los 180.000 euros.
Pero es que además, en la localidad hay en marcha más de una decena de autopromociones, es decir vecinos que se están construyendo una vivienda por iniciativa propia. «Lobres crece y hemos conseguido fomentar el retorno. Vecinos que se habían tenido que ir, han vuelto», comenta orgulloso el concejal delegado de Lobres, Juan de Dios Márquez.
Pero más habitantes también requieren más servicios. La localidad no está dispuesta a perder el tren y, según su alcalde, están preparados para dar el salto «cuantitativo y cualitativo». Lobres ha puesto en marcha un proyecto global de desarrollo con la programación de obras como la nueva piscina, el gimnasio, el hogar del pensionista y la remodelación del centro, además de otros proyectos como el soterramiento de contenedores.
397.000 euros
El 10% de aprovechamiento medio que el Ayuntamiento recibe por la construcción de las más de 200 viviendas que ya están en marcha se ha traducido en la recaudación de 397.000 euros, que están ayudando a sufragar los proyectos para cambiar la imagen del municipio. Así, por ejemplo, se está trabajando en temas de saneamiento. «Estamos transformando Lobres con el menor coste para los vecinos y las arcas municipales», apunta el alcalde. Con los costes mínimos y además... con orden. En Lobres no quieren proyectos inconexos. «Un estudio de arquitectos está diseñando el Lobres del futuro, no estamos poniendo adoquines por gusto sino que todo sigue un diseño global. Tenemos que dar servicios a este nuevo Lobres sin perder nuestra esencia», añade Márquez.
La piscina y un centro deportivo con gimnasio en el centro del pueblo son otras de las apuestas de servicios. «La hemos ubicado en el centro, a diferencia de otros municipios. Además no es el modelo tipo de Diputación. Ésta será la piscina de Lobres, que es distinto a que Lobres tenga piscina», valora el alcalde, que fija la terminación de la obra en ocho meses. Y el gimnasio, en solo tres.
Remodelación del centro
El hogar del pensionista es otra de las mejoras que están a punto de ponerse en marcha. Está financiado por Diputación y Ayuntamiento, que pagarán 113.000 y 48.000 euros respectivamente, para satisfacer una acuciante demanda del municipio.
Otro de los proyectos principales es la remodelación del centro, que se recoge en el presupuesto de 800.000 euros para inversiones en el anejo previstas para 2006. Las obras han comenzado por las calles Enrique Montero e Ingenio (165.161 euros de inversión) y se prolongarán a calle Espinar, Bonifacio Caro, Plaza Libertad y Calle Sacristía. Con esto, todo el centro de Lobres quedará remodelado. Y el alcalde aún tiene un proyecto estrella en la manga: los presupuestos de 2006 incluyen una partida para gestionar la independencia y convertir a Lobres en una Entidad Autónoma Local.