Continúa la batalla dialéctica con el trasfondo de la reforma del Estatuto andaluz de Autonomía. Ayer el PP-A volvió a manifestar su malestar en este asunto, y su portavoz parlamentario, Antonio Sanz, consideró «una vergüenza» que el PSOE pretenda «tapar la boca» a la oposición y presentar en el Congreso de los Diputados un «pensamiento único», el de la defensa del Estatuto, aprobado con los votos en contra de PP y PA.
Sanz criticó que PSOE e IU quieran trasladar en exclusiva su proyecto estatutario «frente al lógico pensamiento plural que se debería presentar en Madrid y por el que apuesta el PP». En este sentido, señaló a Europa Press que esta actitud demuestra «el déficit democrático de Chaves y del PSOE», al tiempo que valoró como un «despropósito» que los socialistas quieran que «no se digan todas las verdades» durante la tramitación del texto autonómico en el Congreso de los Diputados.
Igualmente, el dirigente popular también criticó el envío de misivas por parte del PSOE a sus 55.000 militantes animándoles a apoyar el proyecto estatutario y les pidió que «se dejen de cartas, que den la cara y que se atrevan a participar en un debate público en la televisión andaluza para que la región conozca el Estatuto y se pa cómo Andalucía puede salir perjudicada».
Más críticas
En este sentido, destacó que el presidente debería explicar «la traición a Andalucía que está llevando a cabo, ya que no es un hombre de Estado, sino de partido y, por tanto, atiende a los intereses del PSOE antes que a los de la región».
Por último, arremetió contra una entrevista publicada ayer en la que el presidente de la Junta, Manuel Chaves, insistía en que la reivindicación por parte de su Gobierno sobre la gestión de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) es «histórica e irrenunciable». Al conocer estas declaraciones, Antonio Sanz acusó al gobernante andaluz de «engañar a Andalucía al prometer una transferencia que no autorizan ni el Gobierno de la nación ni el Ministerio de Medio Ambiente». Por este motivo, aseveró que el PSOE está diseñando «una farsa llena de demagogias, manipulación y engaños, en la que el principal baluarte de la reforma estatutaria planteada por los socialistas choca contra el muro de la negativa de Medio Ambiente».