El viernes pasado, por segunda vez en menos de una semana, la armadura mudéjar del siglo XVI del templo parroquial de Galera sufrió los efectos de una inundación provocada por la tormenta que, en la madrugada del referido día, descargó violentamente sobre el pueblo.
Tanto en la primera ocasión como en la segunda, el agua que se filtró por el tejado y atravesó la estructura de madera del artesonado -pieza fundamental para la declaración del edificio como monumento macional en 1983- resbaló por uno de los muros del templo y llegó hasta un altar tallado por el artista granadino Francisco López Burgos, inundándolo igualmente.
Más veces
No es la primera vez que tiene lugar este lamentable suceso, que atenta directamente sobre este importante patrimonio Galera. Prácticamente en todas las ocasiones en que se producen aguaceros de este tipo en los últimos años, surge este problema, que está causando malestar entre los vecinos del pueblo, que piden la actuación de la Junta.