El piloto de una avioneta civil, en la que viajaba junto a cuatro miembros más de su familia, falleció hoy al estrellarse el aparato en las inmediaciones del aeropuerto de San Javier (Murcia), mientras que su esposa y su madre resultaron heridas de gravedad.
El accidente, cuyas causas todavía se desconocen, ocurrió a las 11:15 horas cuando la avioneta bimotor Pipper, con matrícula EC-IYY, sobrevolaba la zona del Mar Menor y Campo de Cartagena y se estrelló contra el muelle de carga de una empresa hortofrutícula situada a poca distancia de la pista de aterrizaje de San Javier.
El piloto muerto, F.M.J., vecino de Soto del Real (Madrid), viajaba junto a su esposa, MP.M.M., quien sufrió traumatismo craneoencefálico, mientras la madre del fallecido, F.J.G., padeció un traumatismo abdominal, y las dos hijas del matrimonio, de 3 y 7 años, resultaron con contusiones leves, por lo que, tras permanecer unas hora en observación en el hospital Los Arcos, fueron dadas de alta.
Fuentes de la Consejería de Sanidad de Murcia descartaron a Efe la existencia de «riesgo vital» tanto para la madre de las niñas como para la abuela paterna.
La avioneta siniestrada partió sobre las 9:30 horas del aeródromo privado de Robledillo de Mohedano, en Guadalajara, -del que el piloto fallecido era socio desde 2003-y se dirigía al aeropuerto de San Javier, en Murcia, en cuya localidad la familia tiene una casa.
Fuentes del ayuntamiento de San Javier informaron que, a cinco minutos del aeropuerto murciano, la avioneta tuvo algún problema, intentó aterrizar en el aparcamiento de la empresa hortofrutícola Agrimesa y chocó contra el muelle de carga de sus instalaciones.
Miembros del club de vuelo 'Los Garranchos', de El Mirador (San Javier), y el responsable del bar de la empresa Agrimesa, fueron los primeros en socorrer a los ocupantes de la avioneta siniestrada.
Así lo explicaron varios socios de este club, situado a dos kilómetros del lugar del accidente, quienes afirmaron haber oído por su radio el aviso de socorro del piloto, en el que «con voz tranquila, indicaba que se le acababa el combustible y pedía pista para aterrizar».
Rescate
Tras producirse el accidente, se desplazaron inmediatamente al lugar del siniestro y, junto a Francisco López, arrendatario de la cafetería de Agrimesa, fueron los primeros en llegar y socorrer a las víctimas, al sacar del aparato a las niñas, la abuela paterna y el perro de la familia, y apagar la batería de la avioneta.
La cabina del bimotor, donde viajaban el piloto y su mujer, quedó totalmente destrozada; mientras la parte trasera, menos dañada, iba ocupada por la abuela, las dos niñas y el perro.
Los servicios médicos de emergencia, que según las fuentes, llegaron rápidamente, se hicieron cargo de la mujer, con heridas muy graves, que fue traslada al hospital Virgen de la Arrixaca, de Murica, mientras la abuela ingresó en el hospital Virgen del Rosell, y las niñas fueron sometidas a observación en el hospital Los Arcos.
Los testigos que se desplazaron al lugar del siniestro declararon a Efe que, al llegar, el piloto estaba consciente, aunque sangraba por la cabeza.Otro testigo del accidente, un trabajador ecuatoriano de una empresa cercana, explicó a Efe que vio cómo el bimotor volaba muy bajo y, tras observar un movimiento extraño, caía al suelo y chocaba contra el muelle de carga de Agrimesa.