La fiesta de la Cruz se desmadró el año pasado hasta alcanzar cifras rércods: más de 100.000 personas en la calle buscando diversión. Las manos subieron súbitas a la cabeza, José Torres Hurtado promovió una 'cumbre' de alcaldes en Antequera (Málaga) y la Junta de Andalucía comenzó a trabajar en el borrador de la ley antibotellón. La fiesta de esta edición va a tener dos características que la diferenciarán de las anteriores: será la que menos cruces con barras tenga dentro la ciudad de toda la historia reciente y habrá una macrofiesta en el Rasillo para aglutinar a la gente joven. El Ayuntamiento lo confirmó ayer: sea como sea, habrá fiesta alternativa, igual que funcionó el 17 de marzo, cuando 35.000 jóvenes se reunieron en este solar de las afueras.