LOS ciudadanos toman el control de la información. Las personas dejan de ser sujetos pasivos ante la avalancha de noticias de los medios tradicionales. Ya no sólo se recurre a Internet para leer o informarse; la población también critica, opina y comparte sus pareceres en el ciberespacio. Los blogs o bitácoras irrumpen así como los reyes de esta sociedad digital, que según algunos convierten al que lo desee en periodista de andar por casa y que, sin embargo, según otros cibernautas, compiten con la profesión entre iguales. Juan J. Merelo, organizador de las III Jornadas sobre bitácoras y medios que se celebran en Granada, es uno de los que reivindica la segunda opción: «Muchas veces la información aparece antes en los blogs que en los periódicos, porque en Internet las opiniones no están sujetas a presiones políticas, ni a otro tipo de intereses», defiende.
Los weblogs, diarios personales, conviven así con la prensa escrita y los diarios digitales, algunos de estas bitácoras están llenas de versos, otras de reivindicaciones políticas, información, fotos, chistes, recetas de cocina o colecciones de camiones americanos. En este mundo que algunos llaman 'blogosfera' todo cabe. Como quién pinta con spray una pared de su barrio, miles de personas se animan a comunicar sus pensamientos por la Red y llenan de graffitis los muros del abstracto. Es un fenómeno difícil de contabilizar pero los últimos datos apuntan que existen más de 27.200 millones de blogs en el mundo y que se crean 75.000 nuevas bitácoras cada día, según señaló Manuel Pezzi, miembro de la comisión de Nuevas Tecnologías del Senado y uno de los ponentes de jornadas que se celebran a la vez en la facultad de Sociología y en algún lugar recóndito del espacio al que están conectados los asistentes reales y los virtuales.
Congreso real y virtual
Ayer, durante la inauguración del encuentro, mientras algunos debatían cara a cara, otros incluían al instante sus preguntas y comentarios en el foro o añadían sus apuntes al wiki. Participantes que estaban tanto en el mismo salón de grados de la facultad como en Madrid, Bilbao, Sevilla y otras partes de España.
El encuentro versaba sobre un polémico tema, por lo que las opiniones se enfrentaban y las reflexiones afloraban entre el público con premura. No todos estaban de acuerdo con que existan similitudes entre blogeros y periodistas, aunque el objetivo era crear un lugar común en el que unos y otros aprendan. Estilos, técnicas de comunicación, lenguajes, temas, formatos, fórmulas para atraer al público... El debate está servido.
Paco Olivares, director del máster de periodismo y comunicación digital del Instituto Universitario de Posgrado, sentenciaba de antemano que periodismo y blogs «son realidades diferentes». La prensa, bastante más reglada y periódica, y la blogosfera, anárquica, diversa y compleja de analizar. Aunque otros abogaron por dejar constancia de los puentes que se tienden entre ambos mundos. De hecho, muchos periodistas desdoblan su personalidad y se suman a la 'moda' de los weblogs para huir de las directrices de sus grupos de comunicación, las presiones políticas o en busca de una mayor libertad de estilo. La libertad sin duda es la palabra clave. «El éxito de los weblogs está en las ganas de expresarse de la población, que puede decir lo que quiera», explicaba Olivares. En este mismo sentido, Juan Benítez, editor web de Cibersur, aseguraba: «Los blogs enriquecen la democracia y al ciudadano».
Por su parte, Luis Rull, socio de la consultora sevillana blogestudio, utilizó una bella metáfora en su charla, aunque confesó que no era de cosecha propia: «Los blogs y las columnas de opinión son hermanos mellizos, no son gemelos porque no tienen el mismo código genético, pero nacieron al mismo tiempo aunque sus caras puedan no parecerse», comentaba el sociólogo.