El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska ordenó ayer que Arnaldo Otegi, enfermo desde principio de semana, sea sometido a una analítica completa de sangre y orina para conocer su verdadero estado de salud, cuándo estará en condiciones de ser interrogado y, sobre todo, determinar si el tratamiento médico que recibe es el adecuado para su dolencia.
Grande-Marlaska precisó, en un auto hecho público ayer que, según los documentos remitidos por el Instituto Vasco de Medicina Legal, la medicación que recibe el portavoz de Batasuna no es la mejor, ya que recibe un tratamiento «antimicrobiano» -quinolona- que no es el «específico» para combatir «una neumonía típica por neumococo».
Dudas
Ante estas dudas, el juez instructor ordenó que, además de analizar su sangre y orina, los forenses lleven a cabo un hemocultivo y estudios serológicos e inmunológicos. El resultado de estos análisis deberá estar en el juzgado antes del próximo lunes a las 10.00 horas.
El magistrado, a la espera del resultado de estas pruebas, citó a declarar a Otegi el próximo 24 marzo a las 17.00 horas para responder de las acusaciones de haber promovido y organizado en nombre de ETA una huelga general el 9 de marzo en el País Vasco y Navarra en protesta por la muerte en la cárcel de dos terroristas y en la que se registraron 108 incidentes. El juez consideró que una semana es un tiempo «razonable» para que haya una «mejoría» en el estado de salud del acusado, incluso para que se haya recuperado por «completo».
Otegi, quien debía haber testificado el pasado lunes, convalece desde de ese día en su casa de la localidad guipuzcoana de Elgoibar, vigilado las 24 horas por una patrulla de la Ertzaintza. Ayer, Grande-Marlaska ordenó a la policía autonómica que «extreme las medidas de seguridad y vigilancia» en tanto siga enfermo. El instructor ya estableció a principios de semana un estricto seguimiento de la situación médica del líder de Batasuna y que fuera visitado por un doctor cada 12 horas.
El último informe del forense, remitido al juzgado el jueves por la tarde, indicó que Otegi no padece bronquitis, como los facultativos creyeron en un principio, sino una neumonía, según desvelaron las radiografías realizadas al paciente ese mismo día en el hospital de Mendaro. El médico advirtió al magistrado que el portavoz de Batasuna no podrá acudir al juzgado al menos hasta dentro de diez días, porque necesita reposo y tratamiento médico.
A la espera de saber cuándo será interrogado Otegi, en esta misma causa ya han declarado esta semana ante Grande-Marlaska otros cuatro destacados miembros de la izquierda abertzale acusados de haber organizado la huelga en nombre de la banda terrorista.
El miércoles, el magistrado ordenó el ingreso en prisión de Juan María Olano, ex portavoz de Gestoras Pro Amnistía. El jueves el juez encarceló en la prisión madrileña de Soto del Real al dirigente de Batasuna Juan José Petrikorena e impuso fianzas de 200.000 euros para el también responsable de la coalición Pernando Barrena y de 100.000 euros para el secretario general de LAB, Rafael Díez Usabiaga, mientras que dejó en libertad a la abogada de la formación Arantza Zulueta. Barrena y Díez Usabiaga tiene de plazo hasta el próximo jueves para hacer efectiva la caución en la Audiencia Nacional.