La gran fiesta del 17 de marzo ha alcanzado tal magnitud que hasta existe una página web específica y monográfica sobre el tema: www.macrobotellón.com. Hoy se pasa la prueba del algodón, para dilucidar si el botellón es tan fiero como lo pintan o si se queda simplemente en un 'botellín'.
Las autoridades han puesto toda la carne en el asador para hacer frente a una convocatoria 'virtual' que nadie se atribuye pero que ha corrido como la pólvora por las entrañas de Internet. Desde las seis de la mañana, los operarios municipales vallan las inmediaciones de la Plaza de Toros, el Paseo de los Tristes, plaza Nueva y otras plazas del Centro para evitar que los jóvenes se concentren en barrios históricos o en zonas donde la movida puede incordiar sobremanera.
El objetivo es que la 'marcha' se concentre en la Huerta del Rasillo, donde se celebrará la fiesta 'oficial'. El dispositivo preparado entre el Ayuntamiento y la Subdelegación del Gobierno suma más de 500 policías a lo largo de todo el día, el despliegue más importante desde la visita del Papa en 1982.
Las autoridades esperan que decenas de miles de jóvenes salgan a la calle a celebrar la fiesta de la primavera. Las estimaciones más masivas calculan entre 30.000 y 40.000 chavales de parranda. Pero la concentración se puede quedar en la mitad, al haber convocadas fiestas en casi todas las provincias.
El concejal de Juventud, Juan Antonio Fuentes, se desplazará por la mañana al solar del Rasillo junto al responsable de la Policía Local, José Antonio Balderas. El Ayuntamiento también reforzará los equipos de limpieza con 35 efectivos 'extra' y 150 contenedores de grandes dimensiones.
Crítica
Pero no todos ven con buenos ojos la adecuación del solar del Rasillo para albergar la fiesta como mal menor ante el macrobotellón descontrolado que se vaticinaba. Desde la oposición municipal, el PSOE ha expresado su «preocupación por la llamada del alcalde al botellón» junto a Hipercor. «Torres Hurtado ha pasado en pocos días de abanderar la lucha contra el botellón a ser uno de sus principales valedores», criticó el portavoz socialista, José María Rueda. Además, Rueda matiza que el solar donde se ha ubicado la fiesta es de «especial protección» y reprocha al gobierno municipal que haya costeado algunos trabajos de acondicionamiento de la zona, «una importante inversión económica de la que sólo será beneficiario el enigmático empresario que explote las barras, y todo a cambio de una licencia que puede costarle entorno a cien euros», apostilló Rueda.
La suerte está echada y los responsables sólo miran al cielo con escepticismo, con la 'esperanza' de que la lluvia amaine el macrobotellón, sin despreciar tampoco que este tipo de movidas juveniles es una seña más de la ciudad. El parte meteorológico anuncia lluvias intermitentes por la tarde, situación que empeorará por la noche. Hasta una veintena de capitales se enfrentan hoy a un escenario similar. El objetivo es superar los 5.000 intervinientes que reunió Sevilla en febrero. A Granada se suman en 'alerta botellonera' Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Huelva, Jaén, Almería, Málaga, Ciudad Real, Oviedo, Vitoria, Murcia, A Coruña, Pontevedra, Valladolid, León, Salamanca, Segovia, Zaragoza y Teruel.
Por los foros de Internet se acumulan miles de visitas y comentarios sobre el 17-M. En uno granadino ya piensan en la siguiente convocatoria y hay quien ha sugerido otra concentración en un punto de la ciudad para hacer una fiesta de la primavera en pequeñito, «con mucha menos gente pero de buen rollo y con más unión entre los asistentes». «El experimento a lo mejor me mola», le responden. «Yo podría encargarme de las actividades adyacentes, aparte de la bebida y la comida». La propuesta está en marcha.