MÚSICA, bailes, disfraces, risas y fiesta. Fiesta y más fiesta es lo que mejor define al Carnaval, que este fin de semana alcanza su punto álgido de desenfreno y alegría a lo largo y ancho del mundo. Esta celebración -de origen pagano en honor al dios romano del vino Baco- es especialmente importante en los países de tradición cristiana, donde se celebra antes de la llegada de la Cuaresma. La misma palabra 'carnaval' proviene del latín y significa 'quitar la carne', en referencia a la prohibición religiosa de comer este alimento durante los 40 días de Cuaresma. Hoy la globalización, siempre ella, hace que se celebre de Tokio a Río de Janeiro y de Alemania a Sudáfrica de una forma muy similar. Las carrozas, las comparsas, las máscaras y los disfraces invaden los cinco continentes en la fiesta de la catarsis colectiva: el Carnaval.