Abandonar el coche viejo en mitad de la calle o en un descampado se ha convertido en práctica habitual en algunas zonas de la capital granadina, especialmente en barriadas consideradas como marginales. A partir de la aprobación de la nueva ordenanza municipal de limpieza, además de no abandonar los coches, habrá que tener cuidado sobre el estado e imagen del vehículo que dejamos aparcado por un tiempo mayor de lo habitual en la vía pública, ya que se facultará a los agentes para que puedan llevárselo por provocar un «impacto visual».
Los agentes de Policía Local se ven obligados a retirar casi un millar de vehículos cada año que son 'olvidados' por sus dueños, e incluso incendiados y apilados con otros en las mismas condiciones. Los planes 'renove' y 'prever' para canjearlos en la compra de otro no dan el dinero suficiente, y la grúa para llevarlos a un desguace o a reciclado, cuesta demasiado dinero. En Granada el incremento de coches en estas circunstancias empieza a ser alarmante. Entre enero y diciembre del pasado año fueron 824 los coches retirados. A pesar de esta labor, que supone casi 3 coches cada día, en las calles siguen abandonados un número similar al de vehículos retirados.
Medidas
Ante esta situación el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de la capital ha decidido endurecer las medidas en contra de los ciudadanos que abandonan su vehículo e incluso facilitar los trámites para deshacerse de ellos para los propietarios que quieran desprenderse de su vehículo a motor de una forma legal y cívica. Juan Antonio Mérida, concejal de Medio Ambiente, señala que la nueva ordenanza de limpieza, que se aprobará de forma provisional en el pleno municipal del 21 de febrero, endurece las sanciones a quienes abandonen sus coches en las calles y facilita a inspectores y policías locales la tarea de detectar y declarar que un vehículo está abandonado y, por tanto, pueda ser retirado por la grúa.
Según la nueva ordenanza, un coche se considera abandonado, «cuando permanezca estacionado por un período superior a un mes en el mismo lugar y presente desperfectos que hagan imposible su desplazamiento por sus propios medios o carezca de placas de matriculación». La ordenanza actualmente en vigor y que será sustituida en los próximos meses, ya contempla esta figura, que ahora ha sido ampliada, de forma que la Policía Local y los inspectores de Medio Ambiente, que tendrán categoría de autoridad pública, podrán tomar medidas cautelares sobre coches, sin necesidad de declararlos abandonados. La ordenanza señala que «se podrán tomar medidas cuando su estado suponga un impacto visual no deseable en la vía pública, un impedimento para la prestación de un Servicio Público (en particular el de limpieza), un posible foco de infección que pudiese constituir un peligro para la salud pública, y en general cuando el vehículo, dada su situación pueda ser un riesgo para las personas».
El abandono tiene también una multa para el propietario, que según la nueva ordenanza sube hasta un máximo de 750 euros. Se considera una falta leve cuando, en realidad, los responsables de Tráfico, lo consideran un problema grave para la ciudad.
El reciclado
El concejal de Medio Ambiente señala que lo más novedoso de la lucha contra el abandono de vehículos es el hecho de facilitar al propietario que pueda entregarlo para desguace y reciclado. Muchos coches se abandona porque llevarlo al sistema de reciclado obligatorio es demasiado engorroso y caro. El Ayuntamiento, según Juan Antonio Mérida, se hará cargo, en propiedad, de los coches que les cedan sus dueños para no tener que abandonarlos. Si se le transfiere la propiedad al municipio, serán los servicios municipales quienes se encargarán de retirarlo, llevarlo a reciclado y posteriormente al desguace, además de todos los papeleos para que el vehículo cause baja en el parque móvil al que pertenezca.