LOS miembros granadinos del movimiento 'Bookcrossing' aprovecharon la romería de San Cecilio para 'liberar' trescientos libros por las calles de Granada. Entre las salaíllas, el bacalao y las habas, se intercalaban por las esquinas ejemplares de clásicos y novedades, que se abandonaban a la espera de un 'cazador'. Los más de doscientos 'bookcrossers' de Granada comenzaron la 'liberación' en la Iglesia de Santa Ana, que fue el punto de encuentro, para desde ahí ir dispersando los ejemplares. «Queremos aprovechar la romería de San Cecilio para ir colocando los libros por el camino del Sacromonte», dice Regina, una de las organizadoras de esta liberación literaria. La intención de este movimiento internacional consiste en fomentar la lectura mediante una práctica que consiste en leer, registrar un ejemplar en una web y hacer que pase de mano en mano. «Hay editoriales que ya usan este procedimiento para presentar sus novedades», comenta Regina.
«Los libros los situamos en los bancos de las plazas, en algún árbol o en la esquina de una calle, para que alguien los coja», comenta la 'bookcrosser' granadina. Cada ejemplar lleva un número de identificación, una especie de carnet de identidad, para poder consultar su procedencia, comentarios y críticas en la web de la 'Bookcrossing' española. En la fiesta de la liberación celebrada ayer se lucieron unas etiquetas personalizadas, «un emblema de esta fiesta, al que hemos llamado 'Malafollaíca'». Los 'bookcrossers' granadinos transformaron el logo original de este movimiento -un libro con pies y manos que anda en busca de un dueño- y le colocaron una peineta con forma de granada.
«Una vez que se ha leído el libro, nuevamente se libera o se presta a alguien», dice Regina. «También se puede registrar el libro que queramos en la página web y después liberarlo para que alguien le dé caza», dice la joven liberadora.
Entre los muchos títulos que ayer quedaron 'abandonados' a su suerte en las calles granadinas no se encontraban los famosos 'Libros plúmbeos' del Sacromonte, lo que habría sido un a sorpresa para cualquier romero a la Abadía. No obstante, puede ser cazado si se encuentra registrado en la web de 'Bookcrossing', donde los lectores podrán descubrir los comentarios y conocer los usuarios que ha tenido este título.
«Hay todo tipo de libros, desde informática a música o cine, aunque lo que más predomina es la narrativa», comenta Regina. En el caso de ayer, la mayor parte de los libros procedían de Valladolid, del grupo de 'bookcroossers'. «Pero hay mucha gente que compra libros para liberarlos», comentó Regina. Trescientos libros lograron la libertad.