«Es que no tenemos remedio». Con esta frase resumía la impresión que le causaba a una señora lo que un gamberro (o una gamberra) armado de rotulador de punta gorda había hecho sobre una de las grandes esculturas que durante estos días adornan varios lugares estratégicos de la ciudad. Y es que alguien, seguramente aprovechando la agravante de la nocturnidad y la alevosía, ha pintado la palabra 'guarra' sobre uno de los torsos femeninos de Igor Mitoraj, precisamente el que se encuentra enfrente de la entrada de la Basílica de la Virgen de las Angustias. No sabemos si se trata de un desaprensivo que odia este tipo de esculturas, un mal 'grafitero' que confunde las obras de arte con una pared o un puntilloso moralista que cree que este tipo de obras de desnudos no deben de estar cerca de la morada de la Virgen de las Angustias, patrona de Granada.
Durante todo el día de ayer los miles de ciudadanos que pasaron por el Paseo de la Virgen pudieron admirar gran parte de la obra de Igor Mitoraj, que durante estos días está expuesta en Granada. Se trata de obras en bronce y que ya ha estado expuestas a la intemperie y a posibles atentado gamberriles, por lo que lo más probable es que resistan dignamente a la incomprensión del granadino del rotulador de punta gorda sin otro sobresalto que el que ha provocado la indignación de los viandantes que pudieron ver mancillado con la palabra 'guarra' el torso de Mitoraj. Es más, la pintada apareció por la mañana pero el personal de mantenimiento había conseguido borrar la sílaba 'gua'. Por la tarde ya sólo quedaba la sílaba 'rra'. Pero el despropósito ya se había cumplido.