La Unión Temporal de Empresas (UTE) 'La Herradura', conformada por las sociedades Azvi, Ploder y Obras Subterráneas y adjudicataria de las obras del tramo La Herradura-Taramay de la A-7, ha comenzado a despedir a sus trabajadores, varios de los cuales recibieron el viernes la notificación por escrito. El motivo que aduce la empresa para justificar la medida es la paralización de las obras de ejecución del tramo.
Unas obras que fueron paralizadas por orden judicial después de que el día 7 de noviembre seis obreros fallecieran al derrumbarse parte de un viaducto que se estaba construyendo. El juez ordenó el secreto de sumario y la suspensión de los trabajos hasta que no se aclarasen las causas que motivaron el desplome de la pieza de más de cien toneladas de peso que mató a los trabajadores.
El pasado 22 de diciembre, se levantaba el secreto de sumario y el 9 de enero el juez que instruye el caso ordenaba el levantamiento de la suspensión de las obras tras un informe favorable del Ministerio de Fomento para que se reanudasen los trabajos. Eso sí, el juez dictaba en su auto que antes de comenzar las obras debían desarrollarse las tareas de desescombro de la 'zona cero' donde se derrumbó el viaducto. Además, se permitía trabajar en todo el tramo salvo en la construcción del propio puente siniestrado.
Desde el 11 de enero se trabaja en las labores de desescombro, pero las obras no se han reanudado, tal y como confirmaban los propios trabajadores despedidos. El 'parón' sería el motivo esgrimido por la UTE a sus trabajadores para justificar la medida.
En una reunión mantenida el pasado 23 de diciembre entre patronal y sindicatos, las empresas anunciaron la posibilidad de despedir temporalmente a trabajadores ante la dificultad de mantener los sueldos con las obras paralizadas. En aquella reunión, los sindicatos instaron a la patronal a que, de llevar a cabo los despidos, readmitiera a los trabajadores en el momento en el que se reanudaran las obras, como recoge el convenio laboral.
En teoría, actualmente no pesa ninguna suspensión judicial sobre las obras en el tramo La Herradura-Taramay, aunque lo cierto es que para que se reanuden los trabajos primero ha de desescombrarse por completo la zona en la que cayó la pieza del viaducto, una fase que todavía no ha concluido.
La UTE 'La Herradura' ganó la adjudicación de la obra el pasado 9 de julio de 2002, en un proyecto que, con un presupuesto de 157 millones de euros, comenzó a ejecutarse el 16 de septiembre de 2002 y estaba previsto que concluyera en fecha 31 de octubre del presente año 2006. El tramo en el que se produjo el accidente tiene nueve kilómetros de longitud y forma parte del Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (PEIT).