Giamatti, el malo
Los personajes de Paul Giamatti acostumbran a tener buen fondo o se redimen durante la película. Así que sorprende verle en el papel de rey tiránico y cruel. «Es básicamente como hacer de Hitler», bromea. «Es una persona frustrada, un hombre atormentado por un pasado traumático. En Estados Unidos me piden que haga reír, ¡esta vez me piden que mande ahorcar a la gente o que le corten la lengua!». El de Brooklyn parece disfrutar en el lado oscuro ya que hace poco contó que sueña con interpretar a Rhino, uno de los villanos de ‘Spiderman’.
'Templario'
País y año: Reino Unido (2011).
Director: Jonathan English.
Intérpretes: James Purefoy, Paul Giamatti y Kate Mara.
Duración: 120 minutos.
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«Correrá la sangre» advierte la frase promocional de ‘Templario’, una cinta de aventuras medievales que aterriza en la cartelera veraniega. Cine de época que sigue la estela de cintas como ‘Centurión’ a la hora de acentuar la violencia y el gore en los filmes de corte histórico.
Casquería a manta es lo que promete este filme británico protagonizado por el pétreo James Purefoy, un especialista en producciones de corte histórico o legendario como ‘Solomon Kane’ o las series de televisión ‘Camelot’ y ‘Roma’, en la que encarnó a Marco Antonio. Él da vida al héroe del título pero la promoción del filme resalta tanto o más la figura del villano, encarnado por el siempre eficiente Paul Giamatti. Su personaje no es otro que el del rey Juan I de Inglaterra, el famoso Juan Sin Tierra, un habitual en las películas sobre Robin Hood. La trama se centra en la batalla por el castillo de Rochester, una de las más cruciales de cuantas tuvieron lugar durante su mandato. La acción nos traslada a 1215, cuando la rebelión de la nobleza obliga al monarca a firmar la Carta Magna, que sentará las bases del derecho consuetudinario en Inglaterra. Enfurecido por esta imposición, recluta a un ejército de mercenarios para recuperar el control del país. Sin embargo, cuando están a punto de llegar a Londres, un obstáculo que se interpone en su victoria. Un pequeño grupo de rebeldes se ha atrincherado en el mencionado edificio para combatir al rey hasta que lleguen los refuerzos. Entre ellos se encuentra un caballero templario atormentado por su participación en las cruzadas (Purefoy) y la bella señora del castillo, encarnada por la dulce Kate Mara (‘127 horas’).
Se trata de la tercera película de Jonathan English, director y productor de cintas como ‘La leyenda del minotauro’, realizada por él, o ‘A good woman’ (adaptación de Oscar Wilde a cargo de Mike Barker, con Scarlett Johansson y Helen Hunt como protagonistas). «Desde siempre he estado obsesionado con los castillos. Son muy bonitos, tienen fosos y hacen alarde de la riqueza de los que los mandaron construir. Pero en Rochester, uno tiene la sensación de estar frente a un castillo construido para la guerra. Uno se siente allí como dentro de un auténtico acorazado», comenta el director. De ahí el título original del filme: ‘Ironclad’ (Acorazado). El equipo contó con un amplio presupuesto para una producción realizada al margen de los grandes estudios y se construyó un gigantesco decorado para simular el castillo de Rochester. Curtidos actores británicos como Brian Cox (‘Braveheart’) o Derek Jacobi (‘Gladiator’) aportan veteranía al reparto. «Mi idea era hacer una película de acción cruda y lo más realista posible al estilo de ‘Los señores de la guerra’, ‘El Cid’ o ‘Los vikingos’», prosigue el realizador. «Son poquísimas las películas que han logrado reflejar cómo es matar a alguien con un hacha. Cómo uno no muere en el acto, sino de un paro cardÍaco debido a la pérdida de sangre». Espectadores sensibles, abstenerse.