Generación 'goonie'
J. J. Abrams forma parte de una corriente de realizadores referenciales que confiesa sin tapujos su adoración por directores como Spielberg y buscan ideas en el mestizaje de disciplinas. Lector acérrimo de cómic, ha dejado su impronta en la serie ‘Lost’, un producto que parece diseñado por un fan fatal del cine, la literatura, los tebeos y la música. Mezcla sus influencias con humor y suspense, como en ‘Misión Imposible 3’ y ‘Star Trek’. Como productor, estuvo detrás de ‘Monstruoso’ y de series de televisión como ‘Felicity’, ‘Alias’ y ‘Fringe’.
'Super 8'
País y año: Estados Unidos (2011).
Director: J. J. Abrams.
Intérpretes: Joel Courtney, Kyle Chandler, Amanda Michalka, Elle Fanning.
Duración: 112 minutos.
Con Super 8 de J. J. Abrams vuelve la fiebre por los años 80. Películas como ‘Gremlins’, ‘Regreso al futuro’ o ‘Exploradores’ dejaron su poso en numerosos creadores que no dudan en aceptar sus referencias cinematográficas a la hora de hablar de su filmografía. Es el caso de J. J. Abrams, uno de los nombres que más suena últimamente al citar los posibles renovadores del género fantástico. Un cineasta que ha labrado su personalidad a base de leer tebeos, literatura de ciencia-ficción y cintas de culto de la época, entre ellas ‘Los Goonies’, a la que homenajea en ‘Super 8’, un esperado lanzamiento que viene apadrinado por el mismísimo Steven Spielberg, el rey del celuloide de entretenimiento.
El alma máter de ‘Lost’ ha filmado una historia protagonizada por un grupo de chavales que son testigos de un accidente de tren mientras intentan rodar una película en Súper 8. Estamos en Ohio, en 1979, y el trágico incidente es sólo el principio de una sucesión de fenómenos extraños, sucesos inexplicables que forman parte de un misterio a resolver por los intrépidos protagonistas.
El argumento cuenta con claros guiños a aquellas películas que triunfaron entre el público de corta edad marcando a una generación de espectadores, ahora crecidos, como el propio Abrams, un tipo que sabe lo que hace y lo que quiere: hacer películas al estilo de las que a él le gustaban, historias trascendentales ambientadas en una sociedad en la que las tareas cotidianas del trabajo, el amor y la familia podrían parecer normales, hasta que son interrumpidas por sucesos extraordinarios.
«Quería que los espectadores vivieran toda la acción, el humor, el suspense y la pirotecnia de una película veraniega de palomitas, pero ‘Súper 8’ también tiene corazón de verdad y eso es lo importante», explica. «A pesar de todas las salvajadas que suceden en la película, es la primera que he hecho que parece realmente una parte de mi vida». El hecho de que los pequeños que vehiculan la trama también quieran ser cineastas dice mucho.