'Margin Call'
País y año: Estados Unidos (2011).
Director: J. C. Chandor.
Intérpretes: Kevin Spacey, Paul Bettany, Jeremy Irons, Zachary Quinto, Demi Moore, Mary McDonnell, Stanley Tucci.
Duración: 109 minutos.
Con la dichosa crisis dando la tabarra a pie de calle, ‘Margin call’ hurga en la herida planteando una de las razones de nuestra lamentable situación económica actual. Y lo hace con un plantel de actores de aúpa, el mayor reclamo de una película dura de pelar, que transcurre entre despachos, con un reparto coral que, dado el tema, no para de darle a la sinhueso. Estamos ante una historia densa donde la creación de los personajes es la parte más llamativa, y complicada, de una trama ambientada en el mundo de las altas finanzas que describe las horas previas al inicio de la crisis financiera de 2008. Ahí es nada.
Un banco de inversión como escenario, oscuras intenciones para salvar el trasero y algún corazoncito esperanzador palpitando. Kevin Spacey, Paul Bettany, Jeremy Irons, Stanley Tucci y Demi Moore son algunos de los rostros que ejercen de ejecutivos agresivos en la opera prima de J. C. Chandor, también guionista, un tipo que ha afrontado su primer proyecto sin miedo al abismo dada su enrevesada naturaleza.
‘Margin Call’ es un retrato descarnado, nada frívolo, de los financieros -operadores de bolsa, banqueros, analistas- que afrontan las decisiones que determinarán el futuro de nuestro mundo. Wall Street es su hábitat natural, desde cuyos rascacielos contemplan la noche de Manhattan, horas antes de que abra la Bolsa y el mundo se vea inmerso en un colapso económico que sólo ellos han visto venir y han alimentado.
Demasiado humanos
Un analista junior, interpretado por Zachary Quinto, el villano de ‘Héroes’, probablemente el talento más joven de la película, revela información que podría probar la caída de su empresa, originando una cadena de decisiones donde la ética desaparece, pero aparecen matices inesperados.
«Es una auténtica historia humana», explica el director, conocedor del mundillo que retrata de primera mano al pertenecer a una familia de abogados y economistas. «Intenté acercarme a ella con una mirada más receptiva y desde ambos lados. No soy un banquero que defiende a otros banqueros, pero conozco a muchos de ellos y tampoco son la encarnación del mal». «Una de las cosas que más me gusta de este guión es que no juzga», explica Quinto acerca de una película que explora las elecciones que hace la gente y cómo acaban perdiendo el control.
Esta producción independiente (aunque no lo parezca) anticipa proyectos acerca del desplome de la economía y las finanzas. «Se harán versiones que querrán poner a Wall Street en una pica y enseñar a la gente los males del capitalismo. Pero esta película no se dedica a eso, es una historia muy humana», resume el productor Rob Barnum.