Estreno con canción
Tom Hanks debutó en la dirección con la comedia ‘The Wonders’ (1996), en la que cedió el protagonismo a una actores más jóvenes como Tom Everett Scott, Steve Zahn y Liv Tyler, para contar el ascenso y caída de un grupo musical durante los años 60. El realizador se reservó el papel del manager que les ayuda a triunfar. Sin ser excepcional, esta amena producción llamó la atención en su día, gracias a su simpática historia y su pegadiza banda sonora. El tema ‘That Thing You Do!’, que daba título a la película en su versión original, se convirtió en un pequeño éxito como ocurría en la trama del filme.
'Larry Crowne, nunca es tarde'
País y año: Estados Unidos (2011).
Director: Tom Hanks.
Intérpretes: Tom Hanks, Julia Roberts, Bryan Cranston, Taraji P. Henson.
Duración: 99 minutos.
A pesar de haber alcanzado su madurez en filmes como ‘Salvar al soldado Ryan’, ‘Náufrago’ o ‘Camino a la perdición’, Tom Hanks tiene debilidad por la comedia romántica. Trazos de este género pueden verse en sus primeras y divertidas películas de los años 80 y en sus más almibarados -pero correctos- emparejamientos con Meg Ryan (‘Joe y el volcán’, ‘Algo para recordar’...) en los 90. Tal vez debido a que esta última ha perdido tirón, el protagonista de ‘La terminal’ ha recurrido a Julia Roberts como ‘partenaire’ para su segunda película como director, quince años después de la agradable ‘The Wonders’.
La trama se inspira en recuerdos personales de Hanks, que también produce, firma el guión e interpreta al personaje principal. «‘Larry Crowne’ salió de mi experiencia en la universidad», señala. «En mi clase había gente de mediana edad, gente de 50 años y alguien que acababa de volver de Vietnam. Terminé siendo amigo de casi todos ellos y encontré esta experiencia enriquecedora». La cinta gira en torno al sujeto del título, un fondón y algo sobreactuado Hanks, prototipo de americano medio, bonachón y simple -aunque no tanto como ‘Forrest Gump’- que disfruta de su trabajo como dependiente de un supermercado hasta que un mal día es despedido. Pese a su eficiencia, sus jefes prescinden de él porque no dispone de título universitario.
Un comienzo acorde a los tiempos que corren, que da pie a un argumento entre la comedia y el drama. La situación económica actual es sólo un añadido puntual en un filme que no aporta nada nuevo a ninguno de los dos géneros. La misma premisa ha dado lugar a momentos ácidos e hilarantes en series como ‘Los Simpson’ o ‘Community’, pero aquí carece de cualquier atisbo de mala leche. Los gags son tan blancos como blandos y los instantes emotivos, tímidos y escasos. El bueno de Larry, un cincuentón que pasó su juventud en la Marina, se matricula en la universidad, compra una scooter a su vecino (Cedric The Entertainer, el torpón detective de ‘Crueldad intolerable’) y se rodea de una cuadrilla de chavales que entabla una improbable amistad con el veterano. Al final todo se reduce a un romance con una desastrada maestra interpretada por Julia Roberts.
Mal momento
La oscarizada actriz, que ya coincidió con Hanks en ‘La guerra de Charlie Wilson’, da vida a un personaje en horas bajas, una versión menos despendolada de la Cameron Diaz de ‘Bad Teacher’. «Mercedes tiene problemas», explica la que fue conocida como ‘la novia de América’. «Comprueba que sus sueños no se materializan de la manera que ella había imaginado. Su trayectoria es contraria a la de Larry: se ha rendido un poco y él la inspira para que se revitalice». La profesora está atrapada en un matrimonio sin futuro con un sujeto patético (un desaprovechado Bryan Cranston, en boga por ‘Breaking Bad’) y, pese a encarnar a una borde de cuidado, Roberts no tardará en mostrar su característica sonrisa.
Nia Vardalos coescribió la historia junto al director, que ya le respaldó en la producción de la exitosa ‘Mi gran boda griega’. La combinación de ambas sensibilidades da lugar a una sobredosis de ‘buenrollismo’ no apta para cínicos, que reserva pequeños papeles a un divertido George Takei –el capitán Sulu de ‘Star Trek’- y a la entrañable Pam Grier (‘Jackie Brown’).