
La muerte no sienta bien
Nadie imaginaba que la primera entrega de la saga iba a dar el campanazo, pero su éxito continúa, e incluso ha aumentado en sus sucesivos episodios desde que todo comenzara allá por el 2000 con un avión estrellado. Al aparato no se suben algunos pasajeros guiados por una extraña intuición, pero su decisión no les libra de un fatal desenlace. En ‘Destino final 2’, para muchos la mejor de la saga, todo se repetía, pero esta vez la protagonista era una mujer envuelta en un accidente de tráfico en cadena. La escalada de muertes, a cual más originales y salvajes, se sucedía. La sangre se multiplicaba respecto a la anterior propuesta, desvelándose una especie de remake de la película de partida, con una mayor dosis de vísceras y desparrame anatómico, por obra y gracia de decapitaciones y empalamientos, entre otras escenas no aptas para estómagos débiles. La muerte regresaba también para corregir sus errores en el tercer capítulo, que transcurría en una montaña rusa, mientras que la anteúltima parte de un hecho insignificante.
'Destino final 5'
País y año: Estados Unidos (2011).
Director: Steven Quale.
Intérpretes: Nicholas D’Agosto, Emma Bell, Jacqueline MacInnes Wood, Tony Todd.
Duración: 92 minutos.
Parecía que su anterior entrega, ‘Destino final 3D’, el cuarto capítulo de la serie, iba a ser el final. Así se anunció en su día a bombo y platillo, pero los más de 180 millones de dólares que recaudó el filme en todo el mundo con el reclamo de las tres dimensiones, convencieron a los productores de que aún podían sacarle un poco más de dinero a la franquicia. Llegamos así a la quinta parte de una licencia que no cesa de interesar al público juvenil, tal y como se ha visto en su estreno en Estados Unidos. Al igual que la saga ‘Saw’, ‘Destino final’ ha nutrido el bolsillo de la industria, confirmando en cada uno de sus lanzamientos que el cine de terror para adolescentes funciona estupendamente en la taquilla, exprimiendo una y otra vez la misma fórmula.
‘Destino final 5’ fue rodada en Vancouver bajo la batuta de Steven Quale, un protegido del mismísimo James Cameron que se ocupó de la segunda unidad en ‘Avatar’. En la quinta película de la saga de ‘horror teen’ los protagonistas sobreviven de nuevo a una muerte segura. Esta vez se libran de la sombra de la guadaña al escapar del hundimiento de un puente colgante. Como cabe esperar, o no habría historia, los miembros del grupo de salvados por algo más que la campana, van cayendo uno a uno, como moscas y siempre en extrañas circunstancias. Pierden la vida en impactantes escenas donde el gore campa a sus anchas. La marca de la casa.
Puedes escapar de un suceso trágico, pero la muerte sigue ahí, esperándote. La Parca, más viva que nunca, regresa para corregir sus errores, descontenta tras perder a varias víctimas de su lista negra. Una premonición salva a un grupo de compañeros de trabajo atrapados en un puente colapsado por el tráfico. Pero el siniestro destino les sigue aguardando, no es tan fácil esquivarlo. Lleva a cabo una persecución implacable y todo se repite entre sustos, humor negro y salpicaduras de hemoglobina.
El filme recopila diversas maneras, tan depravadas como creativas, de eliminar a los personajes protagonistas. Van estirando la pata, les limpian el forro, mientras el instinto de supervivencia es su única arma para intentar cambiar el letal desenlace. Los responsables de ‘Destino final 5’ son de lo más apañados y saben cómo multiplicar aún más las ganancias: gastando menos. Así, no se han decantado por grandes rostros del cine actual, pues el espectáculo chuta igual con los nombres –algunos muy televisivos- de Emma Bell, Nicholas D’Agosto o Miles Fisher. Su popularidad (o la falta de ella) da igual, pues la caja sigue sonando.