«En Navidad no olvidemos que hay gente muy desfavorecida»

Francisco Pedrosa./ALFREDO AGUILAR
Francisco Pedrosa. / ALFREDO AGUILAR

Francisco Pedrosa, voluntario de la Fundación Vicente Ferrer, piensa que en esta época del año se dan situaciones de desventaja para algunos y muy ventajosas para otros

BEATRIZ RODRÍGUEZGRANADA

Francisco Pedrosa es profesor en el instituto Federico García Lorca de Churriana de la Vega, en el que lleva doce años, además de ser voluntario en la Fundación Vicente Ferrer de esta ciudad, aunque siempre ha participado en instituciones y organismos de tipo asociativo.

El voluntariado de esta Fundación en Granada consiste en dar a conocer los fines y proyectos se están haciendo en la India, cómo se están desarrollando y a qué población llega. «Esto lo hacemos a través de instituciones y yo, al ser docente, lo hago en los colegios, en los que damos charlas sobre lo que se hace y explicamos como se puede colaborar», detalla.

Paralelamente, también organizan mercadillos solidarios en los centros, en los que venden productos elaborados por mujeres discapacitadas en la India. «Difusión y sensibilización en mercadillos solidarios», apostilla. Por otro lado, cada trimestre se organiza un evento con capacidad recaudatoria, como este año ha sido la representación de la obra de teatro 'La Casa de Bernarda Alba', dirigida por una voluntaria, un concierto musical y una comida o cena benéfica, a la que suelen acudir entre quinientas y seiscientas personas.

Pedrosa opina que la Navidad es un periodo contradictorio, en el que nos han inculcado que tiene que ser un momento de suma felicidad, en el que hay que disfrutar muchísimo. «Pero no nos equivoquemos. La Navidad no es más que un periodo en el que la realidad es la habitual, es decir, se dan situaciones de desventaja para algunos, al igual que hay situaciones más ventajosas para otros. En este periodo intentamos acercarnos más a los demás, pero no hay que olvidar que hay gente muy desfavorecida , ya no solo en la India, sino también en zonas cercanas», apunta.

Francisco afirma que la Navidad la vive, por un lado, «aprovechando ese acercamiento hacia los demás, ya sea familiar o en el ámbito social y, por otro, recordando a esas personas que lo pasan mal y dándole un empujón en las situaciones en las que uno pueda ser útil». Añade, además, que la historia está llena de situaciones injustas y eso va a continuar. Por eso, «desde grupos minúsculos, como las oenegés, aunque no se pueda cambiar la sociedad sí se pueden cambiar pequeños minimundos», puntualiza.

El voluntario sostiene que los buenos deseos van por un lado y la realidad va por otro, y lo más acertado es acercar las expectativas de aquello que podamos generar con la realidad. Como decía Vicente Ferrer, «los gobiernos intentan solventar los distintos problemas que hay en este mundo, y unas veces lo consiguen y otras se quedan por el camino pero, sin embargo, no le prestan atención a cosas menores de la humanidad que son las que le pueden dar oportunidades a muchísima gente».

En Navidad, la Fundación hace un pequeño parón. No obstante, para el sábado han organizado un día de puertas abiertas en la sede, en el que invitan a todo aquel que quiera conocerlos y donde encontrarán productos para que la gente que vaya a visitarlos pueda hacer su aportación.

Francisco apunta que desde que es voluntario de la Fundación Vicente Ferrer ha cambiado su sensibilidad. «El que tiene algún tipo de contacto con estas situaciones experimenta un cambio en su vida, no solo en Navidad sino a lo largo del año; relativizas mucho las cosas y tienes mayor sensibilidad hacia las personas que tienen algún tipo de dificultad en la vida», asegura.

Sensibilidad

«Desde muy joven he tenido sensibilidad hacia este tipo de situaciones, no solo de pobreza sino para atisbar la tristeza de los demás. Me ayudó muchísimo estar en los grupos de Scout desde la adolescencia con unos valores muy determinados que también te impulsan a hacer todo esto», confiesa. Posteriormente, también ha tenido la oportunidad de conocer a gente muy interesante en esta línea. «Todas ellas me han facilitado y me han motivado para definirme ante la sociedad. He tenido colaboraciones con ellas en distintos proyectos de varios países como en el Salvador, en África, otras aquí en España, etcétera», repasa. También ha colaborado con Cruz Roja y se ha involucrado con la asociación Ampachico, la cual se dedica a hacer aportaciones con niños con diversidad funcional.

Francisco opina que la Navidad puede ser una gran oportunidad para coger impulso y actuar sobre los más desfavorecidos, que no siempre están lejos. «También aquí -concluye- tenemos personas con necesidades en nuestro contexto más cercano».

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